11/09/2026
Después de 14 años jugando Forza Horizon, llegamos a Japón.
Y hay que decirlo: Japón era el escenario que todos estábamos esperando.
Lo pedían los jugadores de Forza. Lo pedían los aficionados a otros juegos de carreras. Lo imaginábamos durante años.
Y cuando finalmente llegó... es precioso.
Probablemente estamos ante el Horizon más espectacular visualmente, pero aquí termina la celebración, porque debajo de esos gráficos hay una pregunta incómoda:
¿Dónde está el juego?
Después de tantos años, FH6 se siente sorprendentemente vacío.
Faltan elementos que durante años dieron variedad al multijugador. No están las tablas de clasificación que permitían compararte realmente con otros jugadores. Faltan modos como Rey e Infectado, que daban una experiencia completamente distinta a las carreras tradicionales. El Eliminador perdió gran parte de su emoción, y Las Escondidas, que podrían haber sido una oportunidad fantástica para crear algo diferente, terminan sintiéndose repetitivas y poco interesantes. Además, ya no tenemos los clubes que podíamos organizar con amigos.
La historia tampoco ayuda, es corta, es predecible y difícilmente deja momentos que vayas a recordar dentro de unos años.
Y ese es quizá el mayor problema: falta contenido que realmente nos dé una razón para volver.
No hablo de más iconos en el mapa, no hablo de más coches, hablo de más desafíos para completar una lista, hablo de experiencias.
Después de 5 juegos, esperaba que Japón representara una nueva etapa para Horizon, pero FH6 parece haber elegido el camino contrario: copiar la fórmula en lugar de reinventarla y perfeccionarla.
Y eso resulta especialmente doloroso porque técnicamente es espectacular, los gráficos son increíbles, la iluminación es fabulosa, el mapa es impresionante y los autos son extraordinarios.
Pero mientras más lo miro, más pienso en algo que nunca imaginé decir de un Horizon:
"Se ve increíble... pero no tengo ganas de jugarlo."
Quizá ese sea el destino de una saga que lleva 14 años creciendo.
Llegó un momento en que conseguir mejores gráficos, más coches y mapas más grandes dejó de ser suficiente.
🇺🇸 FH1 nos hizo descubrir algo que no sabíamos que necesitábamos.
🇮🇹 FH2 convirtió Horizon en un viaje.
🇦🇺 FH3 lo convirtió en un fenómeno.
🇬🇧 FH4 nos sorprendió haciendo que el mundo cambiara.
🇲🇽 FH5 hizo que el festival llegara a mi propio país.
Y FH6...nos llevó a Japón. 🇯🇵
El sueño de millones de jugadores.
El escenario perfecto.
El mapa que todos queríamos.
Y, sin embargo, una experiencia que para muchos veteranos se siente más vacía que nunca.
Porque al final, un Horizon no se recuerda por lo bonito que era su mapa.
Se recuerda por lo que sentimos mientras lo recorríamos.
Y después de 14 años...
eso es precisamente lo que más extraño.
Por lo pronto, dentro de lo rescatable esta el pase de autos que espero nos siga dando sorpresas como el McLaren W1 de esta temporada.