27/02/2026
Clara Porset diseña con una premisa social muy concreta: muebles que pudieran fabricarse a bajo costo, pero que fueran resistentes, cómodos y agradables a la vista. No estaba pensando en “piezas bonitas” para una casa ideal; estaba pensando en cómo se vive.
Por eso, su trabajo es tan potente: puso en diálogo lo mejor del diseño artesanal mexicano con el diseño industrial, sin folclorizarlo y sin borrar su origen. Y su impacto no se queda en la pieza-objeto: también está en cómo imaginó la vivienda moderna.
En 1949, el arquitecto Mario Pani diseña el Centro Urbano Presidente Alemán (CUPA): un conjunto de 1,080 departamentos para alrededor de 5,000 personas, con servicios comunitarios y áreas comunes. Dentro de esa lógica de proyecto integral, Pani llama a Clara Porset para proponer mobiliario y ambientes para los departamentos. Porset sostiene la misma premisa social de lo barato, durable, cómodo y bien diseñado y, documenta que para 1950 la institución ya había amueblado 108 departamentos.
Y ojo: esa visión no sale de la nada. Después de estudiar en el extranjero, Walter Gropius, fundador de la Bauhaus, le recomienda seguir por el camino del diseño. Y así llega a Black Mountain College, donde desarrolla una mirada conjunta entre arte y diseño de la mano de Josef y Anni Albers.