05/06/2026
Las ahijadas del patrón
Si bien el gobierno actual tiene dentro de su nómina a varios familiares del edil jeromeño Roberto Carlos, existen personas que destacan no por su buen trabajo, sino por ser incompetentes y déspotas.
Las licenciadas Maru, directora del DIF, pero solo de nombre porque nunca está, y Nanaxhi, encargada de la Procuraduría del DIF, son dos ejemplos. Esta última es señalada por tratar con la punta del pie a las personas que buscan su ayuda.
Lo único que encuentran de ellas es su soberbia, pues parecen estar más preocupadas por conseguir pareja que por hacer su trabajo. Son varias las quejas que existen sobre ambas; incluso, hasta el DIF Oaxaca han llegado reportes que han sido ignorados por la flamante presidenta del DIF, Fátima Villagómez. Al ser su ahijada, ha mantenido a Maru en el DIF a pesar de los señalamientos por malos tratos. Además, se dice que es la propia presidenta del DIF quien lidera y controla la nómina con sus sobrinas y demás familiares, quienes se dan una vida de lujos. Pero eso ya es parte de otra nota.
En lo que respecta a la licenciada Nanaxhi, las quejas se centran en su falta de empatía, compromiso y conocimiento del cargo que, según señalan, obtuvo por nepotismo. Desde que llegó al puesto, la Procuraduría ha ido en decadencia. Se comenta que su carácter y el trato que brinda a las personas han provocado que muchos recurran a otras instancias debido a la falta de atención y resultados.
Si alguien llega durante su horario de desayuno, tiene que esperar hasta tres horas para saber si, después de su merienda, tendrá disposición para atender. Existe una queja formal presentada ante el DIF Estatal, la cual se espera sea atendida por el presidente municipal Roberto Carlos. Sin embargo, las esperanzas son pocas, pues se afirma que quien realmente controla la nómina es la presidenta del DIF, imponiendo a familiares y ahijadas.
Respecto a la licenciada Maru, directora del DIF, las quejas son similares. Se asegura que nunca está presente y que únicamente ostenta el nombramiento, pues no tiene autoridad sobre nada. Todo es controlado por la presidenta del DIF, con quien constantemente surgen conflictos.
La mayor parte del personal adscrito al DIF mantiene diferencias por los tratos déspotas y autoritarios de la “maestra Fátima”, quien, según se comenta, se siente la presidenta municipal. Se le acusa de explotar y ejercer un control excesivo sobre el personal del DIF, olvidando que su cargo es honorífico y que no cuenta con autoridad administrativa.
Esto se suma a los diversos problemas que enfrenta el alcalde ixtepecano, pues cada día su gobernabilidad parece deteriorarse y su aceptación disminuir. Lo único que, según sus críticos, ha mejorado es su cuenta bancaria y el guardarropa de su esposa. Los ciudadanos de Ixtepec llevan la cuenta de los vestidos de más de 10 mil pesos que utiliza la “maestra Fátima”, aunque eso también será materia de otra nota.