07/01/2026
*NECESITO UN ABRAZO*
Hay un dolor silencioso en el hombre que ha decidido no ser una carga para nadie. Es el peso de ser transparente; de caminar por la vida sin romper nada, sin herir a nadie, y aun así, notar cómo los demás se alejan como si la bondad fuera un paisaje que todos admiran de lejos pero nadie quiere habitar.
Te encuentras ahí, siendo el pilar que nadie nota porque nunca se cae. Te conviertes en tu propia prioridad porque el mundo parece haberte puesto en el último estante. Y en ese vacío, surge una sed que no se apaga con palabras ni con likes: la sed de un abrazo real.
No un abrazo de cortesía ni un choque de hombros. Hablo de ese abrazo que detiene el tiempo, ese que es capaz de unir las piezas rotas de un corazón que se siente náufrago.
Un abrazo con el calor suficiente para derretir el hielo de la indiferencia, donde puedas cerrar los ojos y, por un momento, dejar de ser el "hombre fuerte" para ser simplemente un ser humano que es recibido, aceptado y amado.
Es paradójico y cruel que, a falta de esos brazos ajenos, sea tu propia soledad la que te envuelve. Ella es la única que se queda cuando las luces se apagan, la única que te sostiene en las madrugadas. Pero recuerda esto: tu valor no disminuye por la incapacidad de los demás para verlo. Que hoy nadie te haga su prioridad no significa que no seas digno de serlo.
A veces, el hombre que no hace daño a nadie es el que más necesita ser sanado por el cariño de alguien más. Mientras ese abrazo llega, no permitas que el frío del mundo apague el calor que todavía guardas dentro de tu pecho, no seas como ese Hombre porque ese Hombre SOY YO!¡.
AUTOR:
EDUARDO RODRÍGUEZ
(ESCRITOR Y COMPOSITOR)