02/08/2026
Nunca esperamos nada y, aun así, siempre encuentran la manera de decepcionarnos.
Un rotundo tache para el USICAMM
Resulta inaceptable que, por errores completamente ajenos a las maestras y los maestros, se haya aplicado un examen equivocado a quienes participan en Promoción Horizontal. Pero lo ocurrido hoy fue todavía más indignante.
Durante la aplicación del examen, las y los docentes permanecieron alrededor de cuatro horas respondiendo la evaluación. De un momento a otro, el examen fue interrumpido y, posteriormente, se envió un correo electrónico informando que la evaluación que estaban contestando no era la correcta. La indicación fue volver a conectarse a las 2:00 de la tarde para presentar el examen correspondiente.
¿De verdad así de poca seriedad se toman un proceso tan importante?
Lo más triste de esta situación es que las y los maestros no tenemos otra opción más que volver a presentar el examen, aun cuando el error no fue nuestro. Así de poca seriedad parecen tomarse las aspiraciones profesionales del magisterio.
Detrás de ese examen hay semanas, e incluso meses, de preparación; hay desvelos, horas de estudio, cursos, capacitaciones, tiempo que se le resta a la familia y un enorme esfuerzo con la esperanza de obtener una promoción que reconozca nuestro trabajo. Todo ese compromiso merece respeto.
Y la historia se repite: cuando no es una cosa, es otra. Siempre hay fallas, siempre hay contratiempos y, al final, quienes terminamos pagando las consecuencias somos los docentes.
En mi caso, ni siquiera pude participar debido a los problemas con el registro en la plataforma que nunca me pudieron solucionar. Es indignante que procesos tan importantes sigan viéndose empañados por errores que pudieron y debieron evitarse.
Esto no es un juego. Detrás de cada aspirante hay esfuerzo, sacrificio y un proyecto de vida. Lo mínimo que esperamos es un proceso serio, organizado y respetuoso.