14/01/2026
LA BICICLETA DE LAS FLORES*🚲💐
Iba a la preparatoria todos los días en el mismo transporte. Siempre el mismo asiento, siempre la misma ventana.
El trayecto era rutinario, hasta que, al pasar frente a un pequeño negocio de bicicletas, algo cambió;
Una bicicleta verde menta con un ramo de flores en la canastilla, parada afuera de un negocio, llamó mi atención, y Ahí, dando el último arreglo a las flores, estaba él: un joven que levantaba la mirada justo en el instante exacto en que el camión pasaba.
Como si supiera.
Como si el tiempo se detuviera sólo para ese cruce de segundos.
Al principio fue sólo eso: una mirada sostenida, silenciosa, imposible de ignorar. Con los días, las miradas se volvieron sonrisas. Después, pequeños gestos con la mano. Nada más.
Ni yo me atrevía a bajar del transporte, ni él a subir. Era un amor suspendido en el aire, sostenido por la distancia y la rutina.
Los días transcurrían, hasta que una mañana me decidí a escribir mi nombre en una hoja. Cuando el camión pasó frente al negocio, la pegué a la ventana con manos temblorosas. Él la leyó, sonrió, y asintió.
A la mañana siguiente, el joven me esperaba con una libreta abierta. Ahí estaba su nombre, escrito con cuidado. Desde lejos. Desde siempre. Ahora ya nos conocíamos.
Cada mañana nos esperabamos con ansias.
ya no me quedaba sentada: corría hasta la parte trasera del bus, donde la puerta iba abierta.
Me sujetaba fuerte y pisaba el último escalón, sacaba medio cuerpo al viento y, con una sonrisa valiente, gritaba su nombre antes de despedirme.
Él siempre me esperaba afuera, acomodando la bicicleta adornada con flores que colocaba de manera que me hacía sentir como su fuese una promesa para mi.
Una mañana mi padre tuvo tiempo de llevarme a la escuela, así que acepté. El tráfico estaba pesado, el caos dominaba la carretera y mi corazón latía con fuerza, sin saber por qué. Sólo pensaba en una cosa: necesitaba pasar frente al negocio de bicicletas.
Cuando por fin lo hicimos, algo estaba mal; El local estaba cerrado; La bicicleta con flores no estaba ahí.
Unos metros adelante, una ambulancia, Policías, Cintas amarillas, Autos desviados.
Y entonces entendí sin que nadie me explicara.
El camión volvió a pasar los días siguientes. El negocio nunca volvió a abrir, Y la bicicleta con flores… nunca más volvió a verse.
De ese día en adelante, cada vez que pasaba por ese lugar, miraba por la ventana, con la sensación de que,en algún reflejo podría volver a ver esa mirada, arreglando las flores de una bicicleta.
— 𝑀𝒾𝓈𝓈 𝐵𝓊𝓃𝓃𝓎 🐇📖🖋🌷