04/08/2026
Cada puntada guarda una historia. Cada puntada lleva la memoria de mis ancestras bordadoras, de las manos que nos heredaron este arte, de las que ya no pueden bordar, de quienes continuamos haciéndolo con amor y de las generaciones que vienen detrás.
Este año tiene un significado muy especial para mí, porque por primera vez tuve la dicha de bordar dos trajes para el Representante 2026 y mi primer traje de Tastoán. Más que prendas, son un pedacito de mi historia, de mi familia y de mis raíces.
Esto no habría sido posible sin el cariño, la paciencia y las enseñanzas de mi mamá y de mis tías, quienes han compartido conmigo un conocimiento que vale más que cualquier tesoro.
Hoy celebro no solo lo que logré con mis manos y mi imaginación, sino también el legado y la responsabilidad de seguir honrando a quienes bordaron antes que yo, para que nunca se pierda la esencia de nuestra tradición.