08/06/2026
CUÁNTO CUESTA LA TRANQUILIDAD DE LO QUE LLEVAMOS A LA MESA?
Hace unos días recibimos una opinión en Google. Nos calificaron con una estrella porque les pareció "carísimo", aunque terminaron diciendo que el pollo estaba muy bueno.
Al principio, como a cualquier persona que le echa todas las ganas a su negocio, te da un vuelco el corazón. Pero después te pones a reflexionar y dices: “Qué bendición poder explicar nuestro precio a través de la calidad, y no tener que pedir disculpas por la falta de ella”.
Para los que no nos conocen a fondo, detrás de este proyecto estamos dos chefs. Llevamos la cocina en la sangre, pero sobre todo, somos papás.
Les confieso algo que pocos saben: cuando abrimos el negocio, nuestro pollo era muy económico, como el de cualquier rosticería que compite por precio. Comprávamos al por mayor el pollo común. Pero yo no dormía tranquila. Me quejaba constantemente con los proveedores porque no me gustaba lo que recibía: un pollo inyectado, con esa clásica capa gelatinosa entre la carne y la piel que solo busca inflar el peso, pero le resta salud y sabor.
Cambiamos de proveedor una, dos, tres y las veces que fueron necesarias hasta que dimos con el correcto: pollo fresco, natural, con alimentación libre de hormonas y esteroides.
Y sí, la neta es que ese pollo no es barato. La calidad cuesta.
Pero aquí está nuestra mayor fortaleza: somos tercos con la calidad. Si algo no nos convence para dárselo a nuestros propios hijos (que comen de aquí casi todos los días), no se lo vamos a vender a ustedes. Para nosotros, nuestros clientes son una extensión de nuestra familia y merecen comida honesta, real y bien hecha.
Hoy en día es muy fácil competir tirando los precios al piso, pero ¿a costa de qué? ¿De lo que le metemos al cuerpo?
Aceptamos la crítica con mucho respeto, pero también con mucho orgullo. No somos el pollo más económico del rumbo, ni pretendemos serlo. Pero si tú ya nos probaste y sabes que está buenísimo... la verdad, ¿por qué crees que es? 😉
Gracias a toda nuestra comunidad que valora el esfuerzo, los procesos limpios y el amor que le ponemos a cada entrega. ¡Buen provecho y feliz domingo!