04/06/2026
Setenta años de olvido
Rumor sin Fronteras / Por Gerardo Pérez García
Gobernadores llegaban, gobernadores se iban.
Y nada.
En campaña prometían y se comprometían.
Y nada.
Siempre eran promesas y más promesas.
Y nada.
Así aconteció con 18 mandatarios poblanos.
De Rafael Ávila Camacho a Sergio Salomón Céspedes Peregrina.
(Acotándose que los 18 gobernantes abarcan a 5 sustitutos, uno de un año y ocho meses, y otro de dos años)
Con la suma del olvido, marginación e incomunicación en que han vivido comunidades, inspectorías y rancherías ubicadas en los alrededores de la Presa de Valsequillo.
Ese es el tema.
El lago de Valsequillo no les permitía llegar a la ciudad.
Y gracias a la Panga podían trasladarse a Puebla a estudiar, trabajar, transportar sus productos y venderlos en los mercados citadinos.
Antes de la Panga, nada de ello podían hacer, lo que los llevaba a estar en total y absoluto abandono de todos los servicios sociales y de desarrollo.
Así transcurrieron 70 largos años.
Siete décadas que funcionó la Panga para conectar a San Baltazar Tetela con Los Ángeles Tetela.
Así como a las comunidades aledañas de El Aguacate, Xacxamayo, La Ladera del Tecorral, San Agustín Ahuehuetla, entre otras.
Fue en 1956 cuando la Panga inicia el traslado de personas y vehículos, sobre la Presa de Valsequillo –cuyo nombre oficial es Manuel Ávila Camacho, último Presidente militar, pues le entregó la Banda al primer mandatario civil: Miguel Alemán Valdés.
Por cierto, en 1956 el gobernador del Estado era su hermano Rafael Ávila Camacho, en plena era del avilacamachismo.
Y el Presidente de México era Adolfo Ruiz Cortines, cuyo sucesor fue Adolfo López Mateos.
Por ello en la clase política y de Los Pinos se hablaba de Adolfo –el viejo–, mandatario nacional y Adolfo –el joven–, Secretario del Trabajo.
Y en cuya sucesión presidencial casi nadie –por no decir nadie- apostaba que López Mateos sería el sucesor de Ruiz Cortines.
Y lo fue.
Pero esa es otra historia.
PUENTE DE LA TRANSFORMACIÓN
El lunes primero de junio de 2026 no lo olvidarán las nuevas –y futuras– generaciones de la región, pues después de 70 años por fin vieron hecho realidad tan anhelado y añejo sueño… la construcción de un puente.
“Puente de la Transformación” –480 metros de largo y 9.5 de ancho– que beneficiará a millón y medios de habitantes, quienes lo cruzarán en automóvil, en bicicleta, motocicleta o caminando.
Obra que les prometió el gobernador Alejandro Armenta Mier.
Y lo cumplió.
En 11 meses se edificó lo que tardó siete décadas en cristalizarse.
Casi nada.
De ahí el significado y trascendencia que tendrá el “Puente de la Transformación”, que tuvo un costo de 353 millones de pesos, para esa población, que hasta ayer no existía en los programas y obras de los gobernantes en turno.
Sí, de 1956 al 2026.
Hoy el gobierno humanista de Armenta le cumple a la zona olvidada del sur de la ciudad.
No hay duda… el hombre y sus circunstancias.
Al tiempo. https://foro21.mx/2026/06/02/setenta-anos-de-olvido/