18/03/2026
Las personas de corazón noble son más fuertes
No se necesita ser una roca para ser invencible las personas de corazón noble son muy fuertes, la nobleza no es debilidad.
Existen personas que nos inspiran, otras que nos enseñan algo nuevo y existen aquellas que simplemente, sin pedir permiso, tocan nuestra alma.
En una conversación cotidiana cuántas veces hemos oído esta frase: Te pasó por ser tan noble, tienes que ser fuerte.
Es increíble que esta virtud quieran convertirla en un defecto, en un sinónimo de debilidad del carácter. Pues es una gran equivocación, las personas que poseen esta característica son más fuertes.
En el corazón de un cocinero siempre está latente la pasión, está no deja que el ritmo cardíaco baje, ya que la adrenalina en una cocina profesional, se eleva a niveles que mucha gente fuera de este ámbito no creería.
El corazón de un cocinero tiene marcas como las heridas en sus manos. Cor
Daños, que sin sanar no son obstáculos para que el servicio se atrace o no salga.
Así funciona nuestro corazón, ya que cuando empieza el turno, se funciona un mundo mágico, estamos en nuestro entorno, con las personas de un equipo que crea sensaciones inolvidables, donde todos funcionamos en armonía para llegar al objetivo que es complacer cientos de comensales.
El corazón de un cocinero late con tanta fuerza en cada uno de los jugadores del equipo, todos compartiendo un lenguaje único, un lenguaje que se escucha sin dificultades a pesar del sonido ensordecedor de cuchillos, sartenes, ollas, cucharones, y maquinaria, u gritos de guerra.
El corazón de un cocinero está acostumbrado a los golpes y frustraciones. El corazón de un cocinero está en cada plato que sale durante un despacho.
Las comandas empiezan a entran en la cocina, son anunciadas con un gran grito y es el comienzo de una tarea ardua. Salen los platos en el menor tiempo posible, o em tiempos progtamados y planeados tal y como un sistema sanguíneo perfecto con sangre, siendo bombeada por nuestro corazón, el corazón de un cocinero.
No es que no conozcamos derrotas, es que ya hemos caído tantas veces que aprendimos a levantarnos de todas formas. Aprendimos que ser cocineros va mucho más allá de solo respetar una receta.
Un corazón noble, es grande en el sufrimiento y por ende, es muy sensible. Otra cualidad que engrandece, pues según los sicólogos …¨procesan la información y perciben el mundo muy diferente al del resto de las personas, es decir, con más intensidad,
incluyendo los aspectos positivos y los negativos…¨ Es un rasgo de personalidad con el que se nace y existen evidencias científicas que demuestran su existencia a nivel genético.
La persona noble sabe reconocer los méritos ajenos, es atento para con todos, pero especialmente servicial. Con un gran sentido de la justicia, sin intenciones ocultas, hacen hasta lo imposible para no dañar a nadie.
Su energía y riqueza interior les permite dedicarse también a otros, apoyar sus necesidades. Es una persona que no se sobreestima, sabe aprender y es muy agradecida.
Tratan de alcanzar la meta, sin caer en la competencia. No cultivan en el corazón el deseo de venganza, pues por encima de todo, saben perdonar.
Tienen una gran fuerza emocional, pues es capaz de revelar su verdadero ser, al expresar, con transparencia, sus sentimientos.
Son muy tolerantes, por lo que son más asertivos que una persona promedio, y de ahí que sean más felices cuando están en contacto con los demás.
Estas personas se encuentran en cualquier lugar, solo hay que saber reconocerlas. Incluso, podemos cultivar esta característica en nuestro carácter y no dar crédito a quienes de manera equivoca, la consideran una flaqueza. Seamos nobles y el mundo será un lugar más bonito.
El corazón de un cocinero siempre está lleno de sentimientos de todo tipo pero sobre todo de satisfacción de cada día reflejarnos en un espejo y saber que otro turno termino, otro turno en el que dimos lo mejor de nosotros, en el que pusimos nuestros sentimientos y sueños en el plato.
Este es el corazón de un cocinero.
Martin Holownia Cocinero Profesional