04/09/2025
¡Hola, bellas almas! 🌸
Espero que estén teniendo un día donde se regalen, aunque sea, un momento de paz. Hoy quiero platicar con ustedes sobre un tema que toca el corazón de nuestra autoestima y nuestra paz interior: el merecimiento.
¿Qué es el merecimiento?
El merecimiento no es un premio que se gana por ser "suficientemente buena", por cumplir ciertos estándares o por sacrificarlo todo por los demás. El merecimiento es un derecho de nacimiento. Es esa vocecita interior que debería susurrarnos: "Sí, yo me lo merezco. Merezco amor, respeto, alegría y paz, simplemente por existir".
¿Cómo nos beneficia creer que merecemos?
Cuando integramos la creencia de que merecemos cosas buenas en la vida, todo comienza a cambiar:
1. Ponemos Límites Sanos: Dejamos de permitir tratos que nos hacen daño porque entendemos que merecemos respeto.
2. Atraemos lo Mejor: La energía que proyectamos al mundo cambia. Al creer que merecemos una vida buena, empezamos a tomar decisiones y a abrir puertas que nos llevan hacia ahí.
3. Dejamos de Autosabotearnos: ¿Ese miedo a tener éxito o a ser feliz? Muchas veces nace de la creencia oculta de "no lo merezco". Al sanar eso, soltamos lastres.
4. Practicamos la Autocompasión: Nos tratamos con más amabilidad en los momentos difíciles, porque merecemos ese cuidado, incluso cuando fallamos.
¿Cómo practicarlo en el día a día?
El merecimiento se construye con acciones pequeñas y conscientes:
· Di "Sí" sin culpa: Di sí a esa invitación que te ilusiona, sí a ese descanso que necesitas, sí a invertir en ti misma (ese curso, ese masaje, ese libro).
· Di "No" con amor: Di no a lo que te agota, te drena o te hace sentir pequeña. Decir no a los demás es, a veces, decirse sí a una misma.
· Hablate bonito: Cambia ese "¿por qué me pasa esto a mí?" por un "¿qué merezo en esta situación?". Cambia el "no puedo tener eso" por "¿qué pasos merezco dar para alcanzarlo?".
· Celebra tus logros: Por pequeños que sean. Mereces reconocer tu propio esfuerzo y brillo.
Para reflexionar:
Querida mujer, a menudo cargamos con historias ajenas y creencias que no nos pertenecen. Hoy te invito a hacer una pausa y a preguntarte: ¿Qué harías diferente hoy si realmente, en lo más profundo de tu ser, creyeras que mereces toda la bondad, el amor y la abundancia que la vida tiene para ofrecerte?
El primer paso no es gigante. Es un susurro, un pequeño "sí" hacia ti misma. Mereces tomar esa decisión. Mereces ocupar espacio. Mereces florecer.
Con todo mi cariño y apoyo en su camino,
Jenny Mac Tanatóloga
💖