05/04/2026
«Sus ojos no estaban abiertos, pero noté que respiraba. Así que puse mis manos alrededor de su garganta para que dejara de respirar.»
Quien dijo esto tenía 14 años. Acababa de dar a luz sola en el baño de su casa, con el grifo abierto para que el ruido tapara sus gritos. Su madre estaba en la habitación de al lado.
Llevaba meses ocultando el embarazo con ropa ancha. Cuando su madre la obligó a hacerse dos pruebas, Cassidy las falsificó. Ambas dieron negativo.
El bebé nació vivo. Era un niño de casi cuatro kilos y medio. Lo que ocurrió después quedó grabado en una recreación que la propia Cassidy hizo para la policía, con un muñeco de Papá Noel, en el mismo baño donde nació su hijo.
Limpió todo. Se duchó. Metió el cuerpo en una caja de zapatos. Tres días después, su madre olió algo en la habitación y encontró la caja.
Cassidy fue acusada de as*****to en primer grado. Gracias a un acuerdo, el cargo se redujo a homicidio involuntario. Fue condenada a 18 meses en un centro juvenil. En 2014 quedó en libertad.
Un caso que parte en dos: ¿qué falla cuando una niña de 14 años llega a ese punto completamente sola?