03/11/2025
El “mini estatal” de la 21 de Marzo: cae adolescente que se creía policía… pero andaba bien perdido
Por Panorama Digital
MONCLOVA, COAH.- La mañana de este lunes, la colonia 21 de Marzo fue escenario de una de esas historias que solo la crónica policíaca mexicana puede regalar: un adolescente de 17 años, bien entusiasmado, decidió vestirse como policía estatal… aunque lo único que patrullaba era su propio viaje por los efectos de alguna sustancia.
El uniforme no hace al policía. Vecinos del cruce de la calle 36 con 20 de Noviembre se alarmaron al ver al muchacho con una playera oficial de la Policía Estatal, caminando como si fuera a detener al mismísimo Chapo. Pero al acercarse, notaron que el muchacho más bien parecía andar buscando su cordura que a un delincuente.
De inmediato, los colonos hicieron lo correcto: llamar a los verdaderos policías, no fuera a ser que el improvisado agente quisiera multar a alguien por “mirarlo feo”.
Cuando los oficiales lo cuestionaron sobre el origen de la prenda, el joven —muy serio, pese a su estado— aseguró que “la playera se la dio su abuelita”, quien según él, “la tenía guardada desde hace tiempo”.
Cuando llegaron los municipales, montaron un operativo digno de película: patrullas, radios, y la búsqueda del “nuevo recluta”.
Tras unos minutos, lo hallaron en unas tapias abandonadas, acompañado de su compa Gerardo Francisco “N”, de 42 años, ambos dándose su toque de inspiración y riéndose como si estuvieran en su propio cuartel de la felicidad.
Ahí terminó el operativo del “mini estatal”. Los policías lo detuvieron y lo llevaron derechito con el juez calificador, quien seguramente todavía está preguntándose de qué corporación se graduó el muchacho.
El joven, identificado como Vicente Gabriel “N”, fue acusado de usar un uniforme oficial sin permiso, mientras que su compañero pasó la noche pensando que había sido detenido por “consumo cultural alternativo”.
Moraleja
En la 21 de Marzo ya quedó claro: no basta con ponerse la playera para ser policía, y menos si primero hay que pasar la antidoping… aunque te la haya regalado tu abuelita.