05/04/2026
Reflexión: El Tren de la Vida
La vida es como un viaje en un tren. Al nacer, nos subimos y nos encontramos con nuestros padres; creemos que siempre viajarán a nuestro lado, pero en alguna estación ellos se bajarán, dejándonos un vacío y una soledad irreparables.
A medida que el viaje continúa, otras personas importantes se subirán al tren: hermanos, amigos, amores e hijos. Muchos de ellos se bajarán en estaciones intermedias, dejando un vacío permanente; otros pasarán tan desapercibidos que ni siquiera nos daremos cuenta de que dejaron su asiento vacío.
Este viaje está lleno de alegrías, tristezas, fantasías, esperas y despedidas. Lo curioso es que no sabemos en qué estación nos tocará bajar a nosotros. Por eso, debemos vivir de la mejor manera, amar, perdonar y ofrecer lo mejor de nosotros mismos.
El gran misterio es que nunca sabremos cuándo bajaremos, ni cuándo lo harán nuestros compañeros de viaje, ni siquiera el que está sentado a nuestro lado.
Cuando llegue el momento de dejar nuestro asiento, el objetivo es que quienes sigan viajando sientan que nuestro paso por su vagón valió la pena y que dejamos un recuerdo lleno de luz en sus corazones.
Haz que tu viaje valga la pena.