06/07/2026
Mientras unos celebran y otros se lamentan por un juego, hay pasillos de hospital llenos de angustia.
Hay gente esperando una respuesta, un medicamento, una mirada de empatía. Hay familias enteras sosteniendo la mano de alguien que ama, rogando por un trato digno.
La salud no debería depender de la suerte ni del humor de quien te atiende. Duele ver la indiferencia cuando lo que más se necesita es humanidad.
Hoy no pido por un equipo ni por una bandera. Pido por ellos. Por los que están en una cama de hospital, por los que esperan horas con dolor, por los que sienten que nadie los escucha.
No hablo de religiones. Hablo de levantar un pensamiento, una intención, una oración a ese ser en el que creas, para que abrace a quien hoy lo necesita. Para que les dé fuerza, para que toque el corazón de quienes tienen en sus manos el poder de aliviar.
Si puedes, únete. Un minuto de silencio, un buen deseo, una oración. Que les llegue.