10/07/2026
Justo de lo que hablo en mi último post; gente que cree que su vocación auto proclamada mueve el mundo y mejora todo con el toque mágico de su varita de docente dedicado.
Muy probablemente tienen una definición muy equivocada de lo que es la vocación, pero ahí les va una lista de cosas que su bendita "vocación" no puede cambiar:
- El núcleo familiar roto de muchos hogares con padres y madres ausentes.
- Niños educados por la tele y las redes sociales. Sin alguien que les enseñe reglas, orden, disciplina, valores y principios desde casa.
- El sistema educativo lleno de carencias, incongruencias y contradicciones.
- Las condiciones deplorables de las escuelas, por mucho que gastes de tu propio sueldo en arreglarlas.
- Autoridades puestas por dedazo, sin liderazgo y a veces sin conocimiento de lo que están haciendo. Llevando al naufragio escuelas o zonas escolares enteras.
Le puedo seguir, pero con esas cinco se resumen muchos de los más graves y al mismo tiempo los más comunes problemas de la educación en este país. Tu vocación no puede solucionar ninguno de esos. A lo mucho es poner un parche sobre un problema sistemático que va mucho más allá de "tengo mucha vocación, voy a transformar la educación, si tú no la tienes, hazte a un lado".
El reconocer y visibilizar todo lo anteriormente mencionado no te hace mal docente, mal profesional ni mala persona. Tampoco te resta vocación porque no tiene absolutamente nada que ver una cosa con la otra.
Se necesita capacidad de análisis, inteligencia y pensamiento crítico para observar la totalidad del ecosistema educativo desde diferentes aristas.
Se necesita ser muy ingenuo y querer andar de queda bien para decir que con tu vocación lo arreglas todo.