19/08/2026
Ricardo Gómez Escalante, el 2 veces candidato a diputado federal y ahora secretario de organización del comité ejecutivo estatal de morena. El personaje que no es ni de aquí ni de allá, y que no se suma ni aquí ni allá.
A quien no le prestaron el micrófono, pero igual se lo quitó de las manos a Gustavo Ponce en silao este domingo.
No es un secreto que Escalante quiere la diputación federal del distrito IX de Silao e Irapuato, sin embargo, las formas cuentan, y cuentan mucho.
Basta ver el comportamiento de su compañera Antares, una persona seria y respetuosa, que más allá de buscar el protagonismo, este le llega por sí solo. Debería aprenderle un poco a su forma política.
Este pasado domingo Ricardo Gómez Escalante prácticamente regañó a sus compañeros de partido, inclusive, hasta los señaló y apuntó con el dedo. Como si en ese dedo tuviera la verdad absoluta de “algo” intangible que solo él comprende. Llegó a Silao a dar clases de moralidad y política, y a hablar de una elección municipal que no vivió.
“Algo que tenemos que aprender en el partido es respetarnos entre compañeros”. Pidió unidad y respeto, pero arrebató el micrófono que luego entregó con desdén al organizador del evento.
“No al sectarismo, no al influyentismo”, le faltó decir, siempre y cuando yo esté participando, porque la actitud que tomó el domingo no corresponde a una persona que respeta realmente la decisión del compañero que tiene por un lado. Si mañana le dijeran que le toca apoyar al partido desde las gradas y no desde el campo de juego, probablemente cambiaría su manera de pensar y rápidamente se cargaría o con Sheifield o con Reyes.
Finalmente habla de las “actitudes que hicieron que perdieremos silao”. Sería bueno pregúntale cuáles, porque si de actitudes hablamos……