16/01/2026
VIERNES I DEL TIEMPO ORDINARIO
MR p. 708 [727] / Lecc I p. 499
Del santo Evangelio según san Marcos 2, 1-12
Cuando Jesús volvió a Cafarnaúm, corrió la voz de que estaba en casa, y muy pronto se aglomeró tanta gente, que ya no había sitio frente a la puerta. Mientras él enseñaba su doctrina, le quisieron presentar a un paralítico, que iban cargando entre cuatro. Pero como no podían acercarse a Jesús por la cantidad de gente, quitaron parte del techo, encima de donde estaba Jesús, y por el agujero bajaron al enfermo en una camilla.
Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, le dijo al paralítico: “Hijo, tus pecados te quedan perdonados”. Algunos escribas que estaban allí sentados comenzaron a pensar: “¿Por qué habla éste así? Eso es una blasfemia. ¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Dios?” Conociendo Jesús lo que estaban pensando, les dijo: “¿Por qué piensan así? ¿Qué es más fácil, decirle al paralítico: ‘Tus pecados te son perdonados’ o decirle: ‘Levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa?’ Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados –le dijo al paralítico–: Yo te lo mando: Levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa”.
El hombre se levantó inmediatamente, recogió su camilla y salió de allí a la vista de todos, que se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo: “¡Nunca habíamos visto cosa igual!”
Palabra del Señor.
Reflexión del día:
Escucha la voz del Señor, donde quiera que estés, en la Parroquia, en la casa, a veces quisiéramos acercarnos y no podemos, hay tantos obstáculos que pasar y quitar, pero acerca a Jesús, a tus enfermos, acércate a reconciliarte y a sanar tu relación con Dios. Deja que Él vea tu corazón, tu fe, deja la razón y lo que pensarán, vive y cree en tu corazón que te perdona, que tiene el poder, y levántate de donde estás, eres el hermano, la hija que ama, sal del pecado y vive en la gracia de Dios, da gloria a Dios con tu vida.