23/02/2026
Han pasado casi dos meses viviendo entre paredes de hospital…
Casi dos meses viendo a mi bebé pasar por cirugías, estudios, monitores… días largos y noches que lo son aún más.
Han sido días de sonrisas pequeñas que valen el mundo, y días donde el cansancio pesa más de lo que imaginé. Días donde los médicos cambian el panorama, donde aprendes a adaptarte, a respirar profundo y a seguir.
Estoy embarazada, emocional y físicamente agotada, sosteniendo muchas cosas a la vez… pero aquí sigo.
Sigo aprendiendo una fuerza que no sabía que tenía.
Aprendiendo a respirar profundo cuando todo parece derrumbarse.
Sigo confiando, incluso sin tener todas las respuestas.
Aprendiendo que la fe no siempre es no tener miedo, sino seguir adelante aun con él.
Este proceso me ha cambiado. Me ha hecho más sensible, más consciente, más fuerte. Me ha enseñado que el amor de mamá no tiene límites; que aunque todo parezca moverse, mi lugar es aquí, al lado de mi bebé.
Todos los días le pido a Dios la fuerza para seguir sosteniendo, para llenar a mi bebé de amor, de calma y de la energía que necesita para salir adelante; para seguir creyendo y volver a casa con mi hijo en brazos, con una historia de amor y resiliencia que contar.
Aquí está mami para ti, mi Yahvé.
El amor de mamá es infinito e incondicional.
Si hoy también te toca ser fuerte en un proceso que no elegiste… te abrazo.
Un día a la vez también es avanzar 🤍