21/07/2026
El origen del molcajete: historia completa
El molcajete es uno de los utensilios más antiguos de América y un símbolo de la cocina mexicana. Su historia comenzó hace aproximadamente 6,000 a 7,000 años, cuando los primeros habitantes de Mesoamérica descubrieron que las piedras volcánicas eran ideales para triturar alimentos.
Su nombre proviene del náhuatl molcaxitl, formado por las palabras molli (salsa o mezcla) y caxitl (recipiente o cuenco). El instrumento con el que se muele se llama tejolote, también de origen náhuatl.
Los primeros molcajetes
Los primeros ejemplares fueron elaborados con roca volcánica, principalmente basalto, un material muy resistente y poroso. Esa superficie rugosa permite triturar los ingredientes sin que resbalen, logrando una textura imposible de obtener con una licuadora.
Los arqueólogos han encontrado molcajetes en antiguos asentamientos de culturas como:
Olmecas
Mayas
Zapotecos
Mixtecos
Teotihuacanos
Mexicas (aztecas)
Purépechas
Estos pueblos utilizaban el molcajete para preparar alimentos y también en ceremonias religiosas.
¿Para qué se utilizaba?
En la época prehispánica era indispensable para moler:
Chiles secos y frescos.
Jitomate.
Tomate verde.
Ajo y cebolla.
Semillas de calabaza.
Cacao.
Especias y hierbas aromáticas.
Maíz cocido para algunas preparaciones.
Con él se elaboraban salsas, moles, adobos, bebidas de cacao y remedios elaborados con plantas medicinales.
¿Por qué tiene tres patas?
Las tres patas proporcionan estabilidad durante el molido y mantienen elevado el recipiente para facilitar el trabajo. Este diseño prácticamente no ha cambiado desde tiempos prehispánicos.
El molcajete y la gastronomía mexicana
A pesar de la llegada de molinos metálicos, licuadoras y procesadores eléctricos, el molcajete sigue siendo muy apreciado porque:
Conserva el sabor natural de los ingredientes.
Libera mejor los aceites esenciales de chiles, ajo, cilantro y especias.
Produce una textura rústica que caracteriza a muchas salsas mexicanas.
No genera calor durante el molido, por lo que los ingredientes mantienen mejor su aroma.
El molcajete como patrimonio cultural
Actualmente, el molcajete es considerado uno de los grandes símbolos de la cocina tradicional mexicana. Muchos artesanos continúan elaborándolo a mano con piedra volcánica, utilizando técnicas heredadas de generación en generación.
Su importancia está ligada al reconocimiento de la cocina tradicional mexicana como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, ya que representa la continuidad de prácticas culinarias con miles de años de historia.
Dato curioso
Un molcajete de buena calidad puede durar varias generaciones. En muchas familias mexicanas se hereda de padres a hijos, convirtiéndose en una pieza de gran valor histórico, cultural y sentimental.
Cómo curar un molcajete de piedra volcánica
El curado del molcajete es un proceso indispensable antes de usar uno nuevo. Su objetivo es eliminar pequeñas partículas de piedra volcánica que quedan después de ser tallado y sellar ligeramente la superficie para que no desprenda granos al preparar alimentos.
¿Por qué es necesario curarlo?
Los molcajetes están hechos de basalto, una roca volcánica naturalmente porosa. Al fabricarlos, pueden quedar pequeños fragmentos de piedra atrapados en su superficie. Si no se curan, esos residuos podrían mezclarse con los alimentos.
Materiales
1 taza de arroz blanco crudo.
3 o 4 dientes de ajo.
2 cucharadas de sal gruesa.
Agua.
Un cepillo de cerdas duras (sin jabón).
Paso a paso
1. Enjuaga el molcajete únicamente con agua y un cepillo para retirar el polvo superficial. No uses jabón.
2. Déjalo escurrir unos minutos.
3. Coloca media taza de arroz y muélelo con el tejolote hasta obtener un polvo fino.
4. Desecha el arroz y repite el proceso varias veces, hasta que el polvo salga completamente blanco y ya no tenga partículas grises.
5. Agrega el ajo y la sal gruesa y muélelos hasta formar una pasta. Esto ayuda a limpiar y comenzar a sazonar la superficie.
6. Enjuaga nuevamente solo con agua y deja secar completamente al aire.
¿Cómo saber si ya está bien curado?
Un molcajete está listo cuando:
El arroz molido sale completamente blanco.
Ya no aparecen pequeñas partículas negras o grises.
La superficie se siente limpia y firme.
Cuidados posteriores
Lávalo únicamente con agua caliente y un cepillo.
Evita usar detergentes, ya que la piedra puede absorberlos.
Déjalo secar completamente antes de guardarlo para evitar humedad y malos olores.
Si con el tiempo absorbe olores fuertes, muele un poco de sal gruesa con limón y enjuaga con agua.
Dato curioso
En algunas regiones de México, además del arroz, se utiliza maíz seco para el primer curado. Es una técnica tradicional transmitida por generaciones y tiene el mismo propósito: eliminar los restos de piedra antes del primer uso.