21/08/2026
|| La jugada política de la SEG: debilitar al SNTE para empoderar a la CETEG
Por: Gilberto Guzmán
La estabilidad educativa en Guerrero vuelve a tambalearse, pero esta vez el trasfondo no es solo administrativo, sino una evidente y peligrosa operación política. La reciente decisión de la Sección 14 del SNTE de frenar el proceso de cambios de zona a zona desnuda una realidad alarmante: la opacidad y las irregularidades cometidas desde la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) parecen responder a una estrategia gubernamental de corto plazo que termina por oxigenar y fortalecer a sus eternos adversarios: la CETEG y la CNTE.
El dirigente sindical Silvano Palacios Salgado ha puesto el dedo en la llaga al denunciar un cochinero institucional. Manipular registros escalafonarios inflando años de servicio de manera absurda —como otorgar 25 años de trayectoria a quien apenas suma cuatro— o rasurar la antigüedad de otros para beneficiar a cuates, no es un simple error de dedo. Es un acto de abierta manipulación que vulnera los derechos laborales de la base magisterial. A esto se suma el ocultamiento deliberado de plazas vacantes, una práctica caciquil que alimenta el descontento y abre la puerta al caos.
Lo más grave de este escenario no es solo la ineptitud burocrática de la SEG, sino el cálculo político que hay detrás. Al golpear y marginar al SNTE —pretendiendo reducirlo a un rol de "simple observador"—, la dependencia opera de facto para debilitar a la estructura oficial del magisterial. ¿El objetivo inconfesable? Dejar el terreno libre para que la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) gane terreno y, peor aún, logre colarse e intervenir en la inminente renovación de la dirigencia del SNTE.
Este doble juego del gobierno estatal es cortoplacista y explosivo. Al apostar por la confrontación y tolerar las anomalías de la SEG para consentir a grupos radicales, se debilita la gobernabilidad educativa del estado. La CETEG huele la sangre y aprovecha la debilidad institucional para fortalecer su presencia rumbo a la sucesión sindical, buscando apropiarse de espacios que no le corresponden por vía estatutaria.
Ante este escenario de pinzas, la postura del secretario general de la Sección 14 es firme y necesaria: "El SNTE no va a dejar solos a sus agremiados", advirtió el maestro Silvano Palacios Salgado.
El discurso de que el sindicato solo puede ser "espectador" es inaceptable. El SNTE ha demostrado que su presencia es el único muro de contención frente a los abusos de la autoridad. La exigencia de una mesa resolutiva y la advertencia de un paro general de labores por adeudos históricos —como los bonos administrativos, los estímulos rezagados y la indolencia de aseguradoras como Argos— demuestran que la base está lista para dar la batalla.
La SEG debe entender que gobernar la educación en Guerrero no es un juego de caprichos políticos ni de cuotas para apaciguar a la disidencia a costa del gremio formal. Si la Secretaría insiste en operar en lo oscurito para favorecer a la CETEG, no solo provocará una parálisis total en las escuelas, sino que encenderá un polvorín social del que luego no podrán hacerse los sorprendidos.
¿Logrará la Sección 14 del SNTE frenar estas irregularidades antes de que el proceso de renovación sindical se convierta en un campo de batalla campal?
Los agremiados afirman que la SEG no logrará imponerse mientras el maestro Silvano Palacios esté al frente, porque ha sido un líder caracterizado por tener una posición y una postura firme, siempre defendiendo a sus compañeras y compañeros.