07/09/2026
NUEVE AÑOS DEL SISMO DE 8.2: LO QUE CHIAPAS PERDIÓ ESA NOCHE Y LO QUE SIGUE SIN REPONERSE
• 99 personas murieron. 16 de ellas eran chiapanecas.
• El censo federal contabilizó daños en 58 mil 366 viviendas de 90 municipios de Chiapas.
• Nueve años después, el estado vuelve a vivir un ciclo sísmico: el temblor del 17 de julio pasado acumula más de 2 mil réplicas.
A las 23:49 horas del 7 de septiembre de 2017, un sismo de magnitud 8.2 con epicentro en el golfo de Tehuantepec —a 133 kilómetros al suroeste de Pijijiapan— sacudió el sur de México durante casi dos minutos. Fue el movimiento telúrico más intenso registrado en el país desde 1932 y dejó un saldo oficial de 99 personas muertas: 79 en Oaxaca, 16 en Chiapas y cuatro en Tabasco.
La cifra tardó horas en dimensionarse. A la medianoche las autoridades hablaban apenas de dos mu***os en Chiapas; al amanecer el conteo ya era otro. Minutos después del temblor, el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico emitió advertencia para las costas de México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y Ecuador.
La tierra no se detuvo ahí. Dos días después del sismo principal el Servicio Sismológico Nacional había contabilizado 482 réplicas; a los quince días sumaban 4 mil 326, la mayor de ellas de magnitud 6.1.
La huella en Chiapas
El censo levantado por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano documentó afectaciones en 58 mil 366 viviendas distribuidas en 90 de los 122 municipios que entonces tenía el estado. Para el 27 de septiembre de 2017 se habían censado 107 municipios, y 27 de ellos concentraban el 90 por ciento de los daños.
Las labores de demolición en Tuxtla Gutiérrez, Tonalá y Villaflores movilizaron 108 retroexcavadoras, 216 camiones de volteo y una fuerza de trabajo de 800 personas.
En el balance nacional, el gobierno federal reportó 449 mil damnificados, 112 mil viviendas afectadas, 6 mil escuelas y 51 unidades de salud con daños, y pérdidas económicas calculadas en 19 mil millones de pesos.
Lo que quedó pendiente
Un año después del desastre, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos advirtió que miles de personas seguían en calidad de damnificadas, con un número considerable de viviendas, escuelas y unidades médicas sin reconstruir. El organismo también señaló que no había existido la debida transparencia en el manejo de los recursos.
Nueve años más tarde las secuelas siguen siendo visibles en el estado: hay viviendas que aún cargan daños y espacios que, en el mejor de los casos, apenas fueron rehabilitados. Templos históricos que se fracturaron esa noche marcaron el paisaje de comunidades enteras en Chiapa de Corzo, Cintalapa y la zona centro.
El presente vuelve a temblar
El aniversario llega en medio de un ciclo sísmico activo. El 17 de julio de 2026, un sismo de magnitud 7.4 con epicentro frente a la costa de Ciudad Hidalgo y Huixtla despertó al estado. Protección Civil reportó daños no estructurales y estructurales menores en viviendas, inmuebles de salud, educación y sitios históricos, con 18 atenciones médicas y cuatro personas lesionadas. En varias localidades las alarmas sísmicas no sonaron.
Ese movimiento sigue liberando energía: al 6 de septiembre de 2026 acumulaba 2 mil 334 réplicas, entre ellas un sismo de magnitud 5.2 frente a Ciudad Hidalgo registrado ese mismo día.
Chiapas se asienta sobre una de las zonas sísmicas más activas del continente, donde la placa de Cocos se desliza bajo la placa Norteamericana. La pregunta que dejó 2017 sigue abierta: qué tan preparado está el estado para el siguiente.
Fuente: Servicio Sismológico Nacional, Cenapred, Sedatu, CNDH y La Jornada
Fotografía: Cuarto Oscuro | Archivo