27/01/2025
En una barra de bar, donde el whiskey es el rey,
Dos desconocidos solitarios, se encontraron por casualidad.
Ella, una mujer de ojos profundos, con una sonrisa triste,
Él, un hombre de mirada intensa, con un corazón que late.
Se sentaron juntos, sin saber qué decir,
Pero el silencio fue roto, por un susurro de deseo.
Ella habló de su soledad, de su vida sin rumbo,
Él escuchó con atención, y se sintió unido a su dolor.
La noche avanzó, y el amor se desató,
Como un n**o que se deshace, sin dejar rastro.
Se miraron a los ojos, y se vieron desn**os,
Sin máscaras, sin miedos, sin nada que los separara.
Fue una noche de pasión, de amor y de candor,
Una noche que duró toda una vida, en un solo instante.
No hubo promesas, no hubo juramentos,
Solo el calor de sus cuerpos, y el latido de sus corazones.
Al amanecer, se despidieron, sin decir adiós,
Porque sabían que su amor, sería eterno, sin importar el tiempo.
Y aunque nunca volvieron a verse, su amor permaneció,
Como un recuerdo de una noche, que fue toda una vida.
Así que si alguna vez, te encuentras solo en un bar,
Y ves a alguien que te mira, con ojos de amor y candor,
No dudes en acercarte, y dejar que el amor se desate,
Porque nunca sabes, si esa noche, será toda una vida.