07/09/2026
La noche que la tierra rugió en Chiapas, nueve años del terremoto de 8.2 que dejó muerte y destrucción
Este 7 de septiembre se cumplen nueve años de uno de los terremotos más intensos registrados en la historia reciente de México. A las 23:49 horas de aquel jueves de 2017, un sismo de magnitud 8.2, con epicentro en el golfo de Tehuantepec, a 133 kilómetros al suroeste de Pijijiapan, Chiapas, estremeció gran parte del sur y centro del país.
El movimiento sorprendió a miles de personas cuando se preparaban para dormir. En cuestión de segundos, el miedo se apoderó de comunidades de Chiapas, Oaxaca y otras entidades, mientras viviendas, edificios, iglesias y escuelas sufrían daños.
Uno de los puntos más afectados fue Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, donde numerosos inmuebles colapsaron o resultaron severamente dañados. En Chiapas, comunidades enteras enfrentaron afectaciones en viviendas y caminos, además de cortes de energía y daños en distintos espacios públicos.
El saldo oficial fue de 99 personas fallecidas: 79 en Oaxaca, 16 en Chiapas y cuatro en Tabasco. A la emergencia de aquella noche se sumaron cientos de réplicas registradas durante los días posteriores, que mantuvieron a la población en constante incertidumbre.
El terremoto del 7 de septiembre dejó una profunda huella en miles de familias que perdieron sus viviendas, negocios y espacios comunitarios, y que durante meses tuvieron que enfrentar las consecuencias de una de las mayores emergencias sísmicas que ha vivido el país en las últimas décadas.
Nueve años después, aquella noche permanece en la memoria de quienes la vivieron y también como un recordatorio de la fuerza sísmica de esta región y de la importancia de estar preparados ante un fenómeno que puede ocurrir en cualquier momento.