23/02/2026
Quiero decir algo que quizá incomode: hemos prostituido la percepción del periodismo.
El caso del reportero Sergio Robles —despojado del teléfono con el que estaba haciendo su trabajo— no solo exhibe violencia. Exhibe ignorancia colectiva.
Mientras él estaba ahí, en el lugar de los hechos, haciendo, documentando, exponiéndose, desde la comodidad del sillón aparecían los comentarios:
“Resguárdate.”
“No vale la pena arriesgarte por vistas.”
“¿Para qué te expones?”
Reducir el trabajo de un reportero a “vistas” es no entender absolutamente nada. El periodismo no es un live de entretenimiento. No es un TikTok. No es adrenalina para el algoritmo.
Es oficio.
Es formación.
Es riesgo asumido con conciencia.
Un reportero no está ahí por imprudente. Está ahí porque alguien tiene que estar. Porque cuando nadie documenta, lo que ocurre se diluye, se manipula o se niega.
La historia está llena de ejemplos donde, si no hubiera habido una cámara, un micrófono o una libreta, hoy diríamos: “eso nunca pasó”. El periodismo no es espectáculo: es memoria.
Y no, no se trata de romantizar el peligro. Se trata de entender que hay profesionales que saben evaluar riesgos y que han decidido ejercer un oficio que implica estar donde otros no quieren estar.
No le digas a un reportero cómo hacer su trabajo.
No le dices a un cirujano cómo abrir un cuerpo
No le dices a un bombero que no entre al incendio porque “no vale la pena”.
No le dices a un militar que se resguarde en plena crisis.
Pero como todos tenemos un celular, creemos que todos podemos “comunicar”
No.
Tener cámara no es tener criterio.
Tener seguidores no es tener formación.
Tener opinión no es tener responsabilidad.
hay gente perdiendo equipo, recibiendo amenazas o arriesgando su integridad para que tú tengas certeza de lo que sucede. Para que no dependas de un audio reenviado en WhatsApp.
Que Dios proteja a quienes se mantienen firmes frente a una crisis: periodistas, reporteros, operadores, personal de salud, trabajadores que siguen cuando otros solo comentan.
El periodismo no es morbo.
No es vistas.
No es show.
Es una línea frágil entre la verdad y el olvido.
Y cada vez que lo reducimos a contenido, la rompemos un poco más…
-Erick Gutiérrez