20/06/2026
Hoy si vengo con la chilladera a todo lo que da y no me importa, igual mañana me arrepiento de publicarlo pero ahorita quiero sacarlo de mi pecho...
Estos días han sido muy estresantes para mí pero siempre trato de dar lo mejor de mí en el trabajo, trato de mantenerme positiva, atenderles bien, en fin...
Ayer, mi novio tuvo un accidente en su bici por la lluvia. Quienes nos consumen saben que regularmente la lluvia no nos detiene, nos atrasa, sí, pero llegamos.
Me resulta increíble (y lo digo de una forma negativa), el ver como a veces a la gente le vale literalmente gorro tu vida mientras cumplas con su pedido, digo, vendemos postres, nada de primera necesidad, por Dios.
Me llené de coraje y frustración cuando me dijo que pese a la lluvia lo tuvieron varios minutos esperando afuera porque el cliente no era capaz de estar sí quiera pendiente de su celular, que ni siquiera pudo acercarse unos pasos y que aparte remato con un "ahora si se tardaron".
Wey, se me salen las lágrimas, sin exagerar. Saben cómo estuvo la tormenta ayer, saben que se exponen a muchas cosas, se le avisó que estábamos esperando que bajara la lluvia y aún así hacen y dicen esas cosas.
Cobramos sólo $10 pesos de envío, $10 pesos les cuesta no arriesgarse ellos, no mojarse ellos... y no, no es el dinero, porque así cobraramos miles, nada vale más que su seguridad, es que aún con eso, lo tengan empapándose y no sean siquiera de disculparse porque el que se tiene que disculpar es uno por llegar tarde, cuando llueve!!!
Estuvimos en urgencias en el hospital hasta la madrugada, con su pierna sangrando, aguantando (para no variar), malos tratos del personal de salud, porque claro, uno va ahí por el mero gusto de fastidiarlos, ¿verdad? Hasta que por fin lo atendieron y le pusieron los puntos que requería su herida.
No puedo con lo indiferente que puede ser la gente, con lo poco que valoran el trabajo de los demás. Cuanta gente no se ha accidentado en días de lluvia por llevar un pedido, cuántos no han perdido la vida... y todo porque "me vale que llueva, es tu trabajo, para eso te alquilas, por eso pagué envío", etc, etc.
Me asusté mucho y pesé a su dolor él se hacía el fuerte para no asustarme y yo sólo puedo pensar que no quiero más de esto, no lo vale.
Con total honestidad no sé si seguiremos con la venta de postres, claramente porque ahorita el repartidor estrella estará indispuesto y segunda y más importante porque sé que aún con eso, mucha gente no entenderá y no lo seguiré arriesgando por nada.
De verdad todo mi amor y mi agradecimiento eterno a todos esos clientes maravillosos e increíbles que nos entienden, que nos apoyan, que le regalaron una propina, una sonrisa, un buen comentario, no saben de verdad como los atesoramos y los apreciamos, son más ustedes que aquellos que de pronto no tienen sentido común y nos quedamos con eso en el corazón, pero por el momento si estoy asustada, enojada, triste, todo se me juntó y quiero procurar su bienestar y cuidarlo en estos días de recuperación por sobre todas las cosas...
También mi admiración y respeto a todos esos repartidores, a pie, en bici o en moto que se la rifan pese a la lluvia por llevar el sustento a su familia, que Dios los cuide siempre.
Seguiremos con los pedidos agendados y personalizados pero la venta de postres rebanadas y frappés queda suspendida indefinidamente o no sé si quiera si volver... ahí les voy contando.
Muchas gracias por leer y disculpen el desahogo que hoy sale desde las tripas. ❤️🩹