20/04/2026
Desde el punto de vista psicológico y espiritual las quejas también son afirmaciones.
Afirmaciones que tienen sensación, palabras e intensión consciente o en automático.
Pero son afirmaciones que generan lo que se conoce como vibración negativa, y es así porque el cuerpo en general o alguna parte en particular lo resiente.
El primer resultado que provoca una queja es una actitud.
Me han preguntado: Y entonces ¿No me quejo de nada?
Mi respuesta es: No es no quejarse, sino evitar quedarse demasiado tiempo en la queja, rumiar más de la cuenta, porque a veces se queda ahí en el silencio aún funcionando, acumulándose, creciendo, fortaleciéndose, viviendo, esperando otro impulso para volver a brotar.
Si te detectas quejandote, es el primer gran paso: Reconocer, "lo estoy haciendo"
Segundo: ¿De qué me estoy quejando específicamente o realmente?, muchas veces las quejas no son reales son interpretación, y lo puedes saber si te escuchas específicamente las palabras de lo que te estás quejando, te puedes dar cuenta que es solo un archivo repetido de un tiempo que ya pasó.
Tercero: Si, respira y cálmate, no puedes cambiar el impulso de queja que ya brotó, pero si puedes controlar y redirigir lo que sigue.
Cuatro: Reinterpreta, redirecciona tu diálogo interno sobre la situación que estás experimentando, mírala desde un escalón más alto, esto ayudará a cambiar tu sensación, tu acción y tu resultado.
Quinto: Muevete, un paso, una pequeña acción consciente vale más que esperar mil pensamientos positivos.
Y en el camino ve pensando mejor, positiva y estratégicamente.
- Miguel Ángel Zamora.