30/09/2024
A título personal:
A unas horas que deje el cargo Andrés Manuel López Obrador (sexto que me toca como reportero) y el octavo que conozco físicamente, pudo decir que fue extraño sentir admiración por un político o política.
Darle el reconocimiento personal de que hizo lo imposible por mantener a raya a los intereses de un grupo de privilegiados que tuvieron en sus manos el destino de este país.
Que hizo lo impensable para terminar un sexenio, trabajó al doble del tiempo, por eso bromeaba que iba hacer el doble de tiempo, 12 años, por la jornada doble de trabajo.
Sin duda deja obra pública en infraestructura, una comunicación política distinta (mayor acercamiento con los periodista que cubren la "fuente" de la Presidencia de la República) con las mañaneras y "hereda" un movimiento social a una mujer, aunque nos deja al hijo del mismo nombre (aunque el secretario de organización de Morena, tendría que demostrar en Morena que está un cargo NO por el simple hecho de heredar la sangre del todavía Presidente) y deja AMLO una reforma para elegir a juzgadores (lo cual no me convence del todo).
Obrador se mantuvo con la promesa de no aumentar impuestos, tampoco los servicios básicos que proporciona el Estado: combustibles y electricidad.
Eso sí puso en orden el pago de impuestos de los grandes contribuyentes, son miles de usuarios del SAT.
Empecé a conocer sobre Andrés Manuel López Obrador desde la época universitaria (1991); y ya en el mundo reporteril en las diferentes visitas que hizo a Mexicali, nos tocó preguntarle en esas banqueteras o ruedas de prensa, AMLO así se mantuvo, abierto a los medios de comunicación.
Es extraño tener admiración por un político, pero más extraño gritar -con el desgaste natural de más de 5 años de gobierno- fue un ¡honor estar con Obrador!
Foto Border Zoom