20/08/2026
Marta Bustos Góngora tenía 24 años.
Era el 11 de junio de 2020 y estaba en Estados Unidos, lejos de Terrassa, su ciudad de origen, haciendo algo tan simple como jabón artesanal en casa. Un químico reaccionó mal, algo se rompió en sus ojos, y en segundos el mundo se volvió negro. No hubo aviso ni tiempo para reaccionar: de un movimiento cotidiano a la oscuridad total.
Durante más de un año vivió sin ver nada. Los médicos probaron, esperaron, volvieron a intentar, hasta que una operación logró devolverle la visión de su ojo derecho. El izquierdo quedó a oscuras para siempre. Marta lo escribió todo en su libro ‘Cuando perdí mis ojos marrones’, donde detalla cada etapa de ese proceso con una honestidad que incomoda y conmueve a la vez.
Hoy da conferencias sobre lo que vivió. Dice que aprendió a juzgar menos, porque nunca sabes qué accidente cambió la vida de quien tienes enfrente.