04/09/2025
Laura siempre dejaba todo impecable antes de irse al trabajo.
Esa mañana no fue la excepción. Pero al volver, notó algo raro:
una taza roja —la suya— estaba en el fregadero. Ella no la había usado.
No dijo nada.
Esa noche, mientras Tomás se duchaba, revisó la cámara que había instalado en secreto semanas atrás en la sala. Solo por sospecha. Nunca había visto nada... hasta hoy.
El video de las 11:42 AM mostraba a Tomás… y a una mujer de espaldas, con el cabello mojado, envuelta en su bata.
Laura pausó. Amplió la imagen.
La mujer tomaba café… en su taza roja.
Laura no lloró. Solo sonrió. Y borró el video.
A la mañana siguiente, le preparó a Tomás su café, como siempre. Solo que esta vez, lo sirvió en la taza roja.
Lo miró fijamente mientras él bebía.
Y por primera vez en mucho tiempo, Tomás notó algo diferente en su sonrisa.
Algo que no entendía.
Y que quizás, nunca tendría tiempo de entender