16/10/2025
🕛 A medianoche escuché mi nombre...
Anoche, desperté sobresaltado.
Alguien me llamó.
Era la voz de mi madre… o al menos, eso creí.
Miré a mi alrededor, pero todo estaba en silencio.
La casa dormía.
Solo mi corazón latía con fuerza, y en mi mente resonaba su voz, suave pero firme, diciendo mi nombre.
Entonces lo recordé:
me había dormido sin rezar.
Era algo que había prometido hacer antes de cerrar los ojos…
Recé, con las manos temblando, y mientras lo hacía, sentí una calma extraña, como si alguien invisible hubiera esperado solo eso.
Dicen que cuando el alma olvida lo que le da paz, las voces del otro lado se encargan de recordarlo.
¿Tú también has sentido que alguien te llama en sueños?