30/09/2026
¿Sabías que una mujer romaní (gitana) se convirtió en un ícono del flamenco y se negó a ser definida como la musa de Picasso? Conoce a La Chunga.
En 1958, Salvador Dalí puso a una bailaora gitana a zapatear descalza sobre un lienzo en blanco mientras él pintaba bajo sus pies. Era Micaela Flores Amaya, La Chunga, que mur1ó el 3 de enero de 2025 a los 87 años. Picasso la llamó una "naíf brillante", y fue musa de Rafael Alberti, León Felipe, Blas de Otero y José Manuel Caballero Bonald. Su marca era bailar sin zapatos, algo que la convirtió en "la bailaora descalza".
Nació en Marsella en 1938, aunque nunca se supo la fecha exacta. Sus padres eran gitanos andaluces que emigraron durante la Guerra Civil, y antes de cumplir un año la familia se instaló en Barcelona. Era prima de la legendaria Carmen Amaya y hermana de la también bailaora Lorenza Flores, La Chunguita.
Empezó a bailar a los 6 años en Ca La Rosita, una bodega del barrio del Poble-Sec. Allí, bailando en la calle, la descubrió el pintor Paco Rebés, que se convirtió en su mentor y padrino y la introdujo en los círculos intelectuales de la Barcelona de los años cincuenta.
A finales de esa década la contrató Pastora Imperio para su tablao en Palamós, y después llegó a Madrid, donde el Corral de la Morería fue su casa talismán. Gracias a Ava Gardner llegó a Hollywood y debutó en Las Vegas. Rodó "Tip on a Dead Jockey" (1957) con Richard Thorpe y "Back to the Door" (1959) con José María Forqué. En 1960 llevó su recital de cante y baile gitano al Palacio de la Unesco en París y luego lo presentó en una gira por toda España.
En 1970 comenzó a colaborar con el guitarrista Luis Adame e inauguró el Tablao Flamenco Cordobés de Las Ramblas. En esos años actuó con Lola Flores y apareció en televisión, que la hizo popular entre el gran público.
Picasso quedó asombrado ante los cuadros de ella. Según se cuenta, llegó a decir que a él le habían hecho falta 70 años para lograr lo que ella hacía.
Rodeada de pintores, desarrolló su propia obra naíf y la expuso en galerías de París y Madrid. Se casó con el director José Luis Gonzalvo, con quien también rodó películas. Recibió la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid y la de la Asociación de la Prensa de Sevilla. Tras retirarse de los escenarios, se refugió en la pintura durante su enfermedad.