Lucas Casanova

Lucas Casanova Kontaktinformasjon, kart og veibeskrivelse, kontaktskjema, åpningstider, tjenester, stjerner, bilder, videoer og kunngjøringer fra Lucas Casanova, Podkast, Torggata 135, Oslo.

Yo era de mandar tres párrafos para cancelar un café. Explicaba el contexto, el cansancio, la semana, adjuntaba disculpa...
30/07/2026

Yo era de mandar tres párrafos para cancelar un café. Explicaba el contexto, el cansancio, la semana, adjuntaba disculpas al principio y al final, y relojeaba el teléfono esperando que el otro me absolviera. Todo para decir “hoy no puedo”.

El hábito de justificarse de más casi nunca nace de la buena educación. Nace de una época en que tu “no” no valía solo: había que presentar pruebas, defender el expediente, ganarse el permiso. El que aprendió eso de chico llega a adulto creyendo que un límite sin justificación es una agresión.

La ironía es que el efecto es el contrario del buscado: cada explicación de más le enseña al otro que tu “no” es negociable, que empujando un poco aparece el sí. Y el que te quiere bien no necesitaba el expediente: le alcanzaba tu palabra. Y además… parece cada vez más una excusa que vos mismo sentís que es débil.

La práctica que me cambió fue tan simple que da vergüenza contarla: una negativa amable, una línea, punto. La incomodidad de no explicar dura unos minutos; el cansancio de justificarse dura años. En las placas dejé seis ideas para empezar a soltar el hábito.

Mandáselo a quien necesita permiso para dejar de justificarse. Ayudemos a que la gente se sienta cómoda diciendo lo que piensa y siente. Todo es más fácil.

Hace diez años que vivo en Noruega y todavía me río solo con algunas costumbres. Vengo de Buenos Aires y de Madrid, dond...
29/07/2026

Hace diez años que vivo en Noruega y todavía me río solo con algunas costumbres. Vengo de Buenos Aires y de Madrid, donde querer a alguien es interrumpirlo y el afecto se mide en decibeles. Acá el cariño es otro idioma: más silencio, más espacio, menos encima.

La primera época fue desconcertante. Pensaba que le caía mal a todo el mundo porque nadie me hablaba en el tram, hasta que entendí que ese silencio era respeto: nadie te invade el rato tuyo. Después vinieron las lecciones más finas: los viernes a las cuatro la ciudad se vacía porque el descanso acá no se negocia ni se justifica, se agenda. Y aprender un idioma a los 45, siendo el que entiende la mitad de los chistes, me devolvió una humildad que no sabía que me faltaba.

No idealizo: migrar de grande tiene un costo que no sale en las fotos, y hubieron días en que extrañé el ruido con toda el alma. Pero varias costumbres de acá me enseñaron más sobre vivir tranquilo que muchos libros, y las dejé en las placas, con humor incluido.

¿Vos qué costumbre de otro lugar adoptarías? Te leo.

Hay encuentros de los que salís cansado sin que haya pasado nada. Nadie gritó, nadie te maltrató, hasta la pasaste “bien...
27/07/2026

Hay encuentros de los que salís cansado sin que haya pasado nada.

Nadie gritó, nadie te maltrató, hasta la pasaste “bien”. Y volvés a tu casa con menos energía de la que llevaste, revisando qué dijiste, con ganas de no ver a nadie por tres días.

Ese cansancio es información.

Haces una contabilidad automática de cada vínculo: registra con quién podés estar sin actuar y con quién estás todo el tiempo editándote — midiendo las palabras, sosteniendo una versión tuya que cae bien, riéndote de lo que no te causa gracia. Actuar de uno mismo es de los trabajos más agotadores que existen, justamente porque no se ve.

Ojo con la conclusión rápida: esto no significa cortar con media agenda. Hay vínculos que valen la pena y aun así cansan por la etapa que atraviesa el otro, y hay relaciones históricas que piden dosis más cortas, no puerta cerrada.

La diferencia la vas a encontrar mirando el patrón: una visita puntual que agota es un día; un vínculo que te deja vacío siempre es un dato.

En las placas dejé seis señales para leer esos encuentros con más claridad. Empezá por lo más simple: notar cómo quedás después de cada visita, sin decidir nada todavía. La claridad llega sola cuando el registro se vuelve costumbre.

¿Reconociste a alguien mientras leías? No hace falta que digas quién.

Pedir ayuda me costó años, y eso que trabajo de esto. Sabía la teoría completa y aun así, cuando me tocaba a mí, elegía ...
26/07/2026

Pedir ayuda me costó años, y eso que trabajo de esto. Sabía la teoría completa y aun así, cuando me tocaba a mí, elegía el silencio: no molestar, no preocupar, resolverlo primero y contarlo después, ya convertido en anécdota.

Con el tiempo entendí de dónde venía el bloqueo: cuando aprendés temprano que tu problema incomoda, pedir se siente un lujo ajeno. Y hay algo más fino todavía: al que siempre pudo solo, pedir le desarma la identidad. Sentís que si avisás que no llegás, se cae el personaje que tanto costó construir.

La salida que encontré tiene poco de heroico. Aprendí a pedir en chico, antes de la crisis: un mensaje de dos líneas, un “¿tenés un rato esta semana?”, un “necesito pensar algo en voz alta con alguien”. Pedidos de ese tamaño no le pesan a nadie, y te van entrenando el músculo para los momentos grandes.

En las placas dejé seis ideas sobre esto: por qué cuesta, qué lo destraba y por dónde se empieza. La ansiedad de la primera vez no se va del todo, pero baja muchísimo con la práctica.

Mandáselo a esa persona que dice “todo bien” con la voz cansada.

Si llegaste hace poco: soy Lucas, terapeuta budista y transpersonal, y hace 23 años acompaño a personas que atravesaron ...
26/07/2026

Si llegaste hace poco: soy Lucas, terapeuta budista y transpersonal, y hace 23 años acompaño a personas que atravesaron trauma, abuso o TEPT.

Enseño lo que estudio y lo que también me tocó vivir: budismo laico y neurociencia para entender lo que te pasa y tratarte con compasión mientras lo atravesás.

En el carrusel te dejo lo que vas a encontrar en esta cuenta, para quién es y por dónde empezar hoy mismo. Si querés tener esto en tu feed cada semana, seguime.

Y si querés ir más profundo: comentá RECURSOS y te mando por mensaje el acceso a todas mis guías gratuitas.

IMPORTANTE: el envío se realiza mediante una automatización al comentar en este post y a través de tus mensajes directos, sin intervención humana para asegurar de que lo recibes inmediatamente.

Los que sostienen a todos tienen un talento incómodo: hacen que cuidar parezca fácil. Contestan a cualquier hora, se acu...
24/07/2026

Los que sostienen a todos tienen un talento incómodo: hacen que cuidar parezca fácil. Contestan a cualquier hora, se acuerdan de las fechas, aparecen sin que haga falta pedirles. Y de tanto hacerlo bien, alrededor se instala una idea: que no les cuesta nada.

Cuesta. Lo que pasa es que aprendieron a que no se note. Muchos se entrenaron temprano, en casas donde alguien tenía que hacerse cargo y les tocó a ellos. Por eso les sale antes preguntar que contar, dar que recibir, sostener que apoyarse.

A esas personas casi nunca les llega un mensaje que diga “te veo”. Este carrusel existe para eso. No pide nada: es un gesto devuelto, para quien los hace todo el tiempo.

Si te lo mandaron, alguien quiso decirte gracias. Y avisarte que no hace falta que puedas con todo para que te quieran.

Adresse

Torggata 135
Oslo
0187

Åpningstider

Tirsdag 07:00 - 19:00
Onsdag 07:00 - 19:00
Torsdag 07:00 - 19:00
Fredag 07:00 - 17:00
Lørdag 07:00 - 14:00

Varslinger

Vær den første som vet og la oss sende deg en e-post når Lucas Casanova legger inn nyheter og kampanjer. Din e-postadresse vil ikke bli brukt til noe annet formål, og du kan når som helst melde deg av.

Snarveier

Del

Type