19/09/2026
Hay momentos en los que sientes que cargas con el mundo sobre tus hombros.
Todos te buscan para que les des un consejo, para que los escuches, para que resuelvas el problema. Eres la que siempre está bien, la que tiene la palabra de ánimo. Pero por dentro, a veces sientes que tú también te estás desmoronando y no tienes a quién acudir.
Te sientas un ratito, miras al techo y piensas: Señor, ¿y quién me cuida a mí?
Es agotador ser el pilar de todos cuando tú misma necesitas que te sostengan. Pero quiero recordarte algo que quizás ya sabes, pero necesitas escuchar hoy: Dios no te puso en la vida de esas personas para que tú las salvaras. Él es el único que realmente sostiene el universo.
La Biblia dice en 1 Pedro 5:7: Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
Dios tiene cuidado de ti, también. No tienes que tener la respuesta para todo hoy. Está bien decir hoy no puedo, está bien pedir ayuda, está bien llorar. Dios no te ama por lo que haces por los demás, te ama porque eres su hija.
Cuéntame, ¿a quién sueles ayudar tanto que te olvidas de ti misma? Te leo y te respondo con mucho cariño.