01/09/2025
La biohidrometalurgia es una rama de la hidrometalurgia que utiliza microorganismos en soluciones acuosas para extraer (biolixiviar) metales de minerales, concentrados y materiales residuales o reciclados. Ha sido aplicada por la industria minera para una amplia gama de materiales y productos básicos cuando los métodos mineros convencionales no han sido técnica o económicamente viables. El bioprocesamiento también puede resultar atractivo para minerales que contienen impurezas como el arsénico, que contaminan los equipos de procesamiento convencionale. Las operaciones biohidrometalúrgicas a escala comercial se han implementado más ampliamente para minerales sulfurosos de baja ley y se han centrado principalmente en metales básicos, uranio y oro. Se estima que entre el 10 % y el 15 % de la producción mundial de cobre y el 5 % de la de oro
dependen de la biohidrometalurgia, aunque estimaciones más recientes sitúan estas cifras en torno al 1,2 % y el 1,9 %, respectivamente. La biolixiviación también se ha explorado para otras materias primas, como las tierras raras y otros tipos de minerales, como óxidos, fosfatos y silicatos. Además, existe un interés creciente en la aplicación de la biolixiviación para extraer metales de residuos posconsumo, como baterías y otros residuos electrónicos [4]. Los procesos biohidrometalúrgicos se consideran a menudo alternativas respetuosas con el medio ambiente a los procesos hidrometalúrgicos o pirometalúrgicos tradicionales, ya que los bioprocesos utilizan biocatalizadores naturales en lugar de productos químicos fuertes y funcionan a temperaturas y presiones ambientales relativamente bajas, por lo que consumen relativamente poca energía.