08/08/2026
EL VIEJO TEMPLO DE HUACA LA LUNA.
La Fachada del Edificio Principal:
La fachada que hoy vemos corresponde a la última de las construcciones del viejo templo de Huaca de la Luna. Tiene un largo de 75 m. y casi 28 m. de altura en el extremo del lado este y 21 m. en el del lado oeste. La fachada es escalonada. Cada escalón tiene una altura de 2,70 m. a 3 m. de altura y un espesor que varía, pero en promedio es de un metro. En las caras externas de los muros de cada escalón se representaron seres humanos o míticos, por lo general de manera individual y raramente en grupos o pares. En el primer escalón se representa un desfile de guerreros victoriosos y prisioneros. Los primeros con sus vestimentas, tocados de guerrero y con sus armas, y atadas a sus porras llevan las prendas de los vencidos. Los segundos van desnudos y amarrados con una soga por el cuellos y jalados por un guerrero triunfante. Este desfile se inicia en el lado oeste de la plaza, a partir del segundo vano de acceso ya descrito, recorre el frontis del edificio de oeste a este y, por último, se dirige hacia el norte, rumbo a la rampa que conduce a una de las plazas laterales y a la parte superior del templo. Es interesante remarcar que se han representado grupos de 10 guerreros y 10 prisioneros.
En el segundo escalón se representan oficiantes religiosos cogidos de la mano como si realizaran una danza. Estos “danzantes” se encuentran justo frente al acceso al templo, de manera que da la impresión de que están recibiendo el desfile de vencedores y vencidos o encerrando a las futuras víctimas.
El tercer escalón presenta una araña compuesta de dos partes, una representada en perfil y la otra vista desde arriba. Entre ambas secciones existen dos brazos humanos: uno sostiene un cuchillo, y el otro, una cabeza humana cercenada. Todas tienen cuerpos con diseños diferentes. El cuarto escalón representa a un ser humano divinizado, con colmillos de felino saliendo de sus comisuras, fina vestimenta y cinturones serpentiformes que rematan en cabezas de serpiente. De uno de sus hombros cuelga un pescado y, del otro, un cordel de donde pende otro pescado (¿se puede tratar de un héroe civilizador que enseña al ser humano a pescar?). En el quinto escalón se representa a un animal mítico, un felino con cola de saurio que remata en una cabeza de zorro y que está cogiendo en su pata delantera una cabeza humana cercenada. El sexto escalón, donde dobla la rampa que permite el ingreso al templo, está decorado con un cañán y una gran serpiente, posiblemente una boa constrictora. A continuación, aparece la divinidad principal con el rostro de frente y sus ojos coinciden con dos cabezas de zorros de perfil que se proyectan hacia sus costados. No tiene cuerpo visible, pero se sostiene con patas de una falcónida. El último escalón, ubicado por encima de la rampa, representa a la divinidad mayor del templo: el “dios de la montaña”. Se trata de la vieja divinidad cupisnique con algunas modificaciones: las pupilas excéntricas y las orejas bilobuladas. Además, del cuerpo nacen cuatro apéndices serpentiformes que culminan en cabezas de cóndores. Lleva una camiseta con placas de metal y un taparrabo; sobre la cabeza tiene una diadema semicircular; en una mano porta un cuchillo y, en la otra, una cabeza humana cercenada. En el edificio anterior, debajo de la deidad principal, existe un mural donde se representa el combate entre la divinidad de los cinturones de serpientes (“dios de la montaña”) y la divinidad marina. El combate de estas dos divinidades manifiesta una suerte de dualidad complementaria (el mar y la tierra; la pesca y la agricultura), que debió ser el mito que sustentó los combates rituales y los sacrificios humanos realizados en el templo viejo de Huaca de la Luna.
Créditos | Fuente: Huaca de la Luna "Templos y Dioses Moches" 📚