06/10/2026
DEL RÍO A TU CASA, EL CAMINO QUE RECORRE EL AGUA PARA LLEGAR POTABLE A LOS HOGARES DE IQUITOS.
En el marco de la Semana Nacional del Agua Potable, la Super Intendencia Nacional de Servicios de Saneamiento - Sunass, te invita a conocer el proceso que existe detrás del agua que llega a los hogares y a valorar los servicios de saneamiento.
En Iquitos, el agua forma parte del paisaje. Los ríos Nanay, Itaya y Amazonas rodean la ciudad y acompañan la vida cotidiana de su población. Pero, esa abundancia puede generar una pregunta: si tenemos tanta agua alrededor, ¿por qué se necesita todo un sistema para llevarla hasta nuestros hogares?
La respuesta comienza en el río Nanay, principal fuente de abastecimiento de agua potable de Iquitos. El agua que se recoge allí todavía es agua cruda: proviene de una fuente natural y necesita atravesar diferentes procesos antes de estar en condiciones de ser distribuida a la población.
Así empieza una ruta que pocas veces vemos. El agua es captada y conducida hacia la planta de tratamiento de agua potable (PTAP) de Sedaloreto. Allí pasa por procesos de tratamiento y desinfección, además de controles de parámetros operativos. También se toman muestras que son analizadas en un laboratorio acreditado para verificar la calidad del agua producida.
Pero hacer posible ese recorrido demanda mucho más que tener un río cerca. Se necesita energía eléctrica para que funcionen los sistemas, insumos para tratar el agua, infraestructura en condiciones adecuadas y personal encargado de operar y controlar las diferentes etapas. Incluso, antes de llegar a la planta, la captación de Pampachica debe permanecer operativa frente a las variaciones del nivel del río Nanay.
Detrás de abrir un caño
Después de ser tratada, el agua continúa su recorrido hasta llegar a la población. Captación, conducción, tratamiento, desinfección, control, almacenamiento y distribución forman parte de esa cadena que hace posible que el agua potable llegue hasta los hogares de Iquitos.
Precisamente, durante la Semana Nacional del Agua Potable, que la Sunass celebra estos días con motivo del Día Interamericano del Agua, se busca, mediante diferentes actividades, que la población mire más allá del caño y comprenda el valor que tiene el agua potable. Valorarla también supone adoptar acciones sencillas, como evitar su desperdicio, reportar fugas y utilizarla responsablemente, contribuyendo así a la sostenibilidad de un servicio esencial.
Al final, el viaje que comenzó en el Nanay permite entender una diferencia fundamental: agua en abundancia no es necesariamente agua potable. Entre el río y el caño existe un proceso que requiere infraestructura, recursos, energía y trabajo permanente. Conocer ese recorrido también ayuda a comprender por qué cuidar el agua y valorar los servicios de saneamiento es una responsabilidad compartida.