02/01/2026
Cerré el 2025 cansada emocionalmente, pero este 2026 continuaré sanando.
Aprendí que seguir fuerte es una virtud, pero expresar lo que sientes también lo es. Hoy me conozco más y sé que aún me queda mucho por descubrir de mí.
Desde que perdí a mi mami, veo la vida diferente. Aún hay enojo, no por falta de amor, sino por todo lo que no pudimos vivir juntas. En 2025 me casé, cumplí 30 y construimos su casita… sin ella, y eso duele.
Este 2026 no empiezo de nuevo, continúo. Continúo viviendo, creciendo y aprendiendo a transformar el dolor en fortaleza.