14/05/2026
Mientras tú creías que yo no estaba mirando, yo vi que pusiste mi dibujo con un imán en el refrigerador, por eso de inmediato quise hacer otro.
Mientras tu creías que no te veía, le diste de comer y beber a un perrito de la calle, entonces entendí que a los animales hay que tratarlos con cuidado, amor y respeto.
Preparaste mi postre favorito especialmente para mí y así me di cuenta que los pequeños detalles llevan mucho de nuestros corazones para los demás.
Fuiste a visitar a tu amigo enfermo, y entonces entendí que las personas hay que hacerles sentir que nos importan.
Cuando prestaste ayuda a los necesitados, comprendí que si tienes tiempo y dinero, hay que ayudar a aquellos que no lo tienen.
Nos trataste (a pesar de todo) con mucho cuidado y nunca dejaste de velar por nosotros, y entendí que cada persona debe cuidar lo que quiere y depende de uno a pesar de cualquier circunstancia y sin importar nada más que ello.
Siempre, incluso cuando te has sentido mal, continuaste cumpliendo con tus obligaciones, y me di cuenta de lo que significa la responsabilidad cuando se esta comprometido.
En ocasiones no pudiste contener las lágrimas, y entendí que en la vida hay tristeza y dolor, y que llorar es normal.
Nunca dejaste de cuidar de mí.
Mientras tú creías que yo no estaba mirando, aprendía de ti la vida.
Tomé tu ejemplo y traté de ser como tú.
En lo más profundo de mi alma estaba un pequeño adulto que se decía a sí mismo:
Queridos padres ♥️ gracias por todo lo que estuve y estoy viendo ✨😍 mientras creían que yo no estaba ... ni estoy mirando.