15/06/2026
| La salida de Álvaro Ríos de la dirigencia de la huelga no terminó con los problemas dentro del movimiento estudiantil. Para muchos estudiantes, fue el inicio de una etapa todavía más confusa.
Según participantes de la toma universitaria, las dudas sobre el papel de Álvaro fueron creciendo con el paso de los días. La situación llegó a tal punto que Gregorio Marín decidió enfrentarlo y pedirle explicaciones sobre varios hechos ocurridos durante la protesta.
De acuerdo con los testimonios recogidos entre estudiantes, aquella conversación terminó con una declaración en un vídeo que sorprendió a muchos de los presentes.
La declaración fue grabada y posteriormente difundida en redes sociales y otras plataformas. En ella, Álvaro Ríos afirmó que la huelga formaba parte de una supuesta "autohuelga" y mencionó a varios estudiantes y dirigentes universitarios como parte de esa versión.
Sus palabras generaron una fuerte polémica.
Diversos estudiantes rechazaron lo dicho por Álvaro y aseguraron que varias de las personas mencionadas no tenían conocimiento de los hechos que él relataba. Algunos incluso señalaron que esos nombres habían sido involucrados sin haber participado en las decisiones que estaban siendo cuestionadas para luego ser victimas de un ataque politico.
A medida que el video se difundía, las preguntas aumentaban dentro de la universidad. Muchos se preguntaban por qué Álvaro había señalado a determinadas personas y qué buscaba demostrar con esas declaraciones.
Al mismo tiempo, comenzaron a circular distintas versiones sobre quién podría beneficiarse realmente del conflicto universitario. Para algunos estudiantes, resultaba difícil creer que una supuesta autohuelga pudiera haber sido organizada por quienes públicamente aparecían como señalados. Las sospechas empezaron a apuntar hacia otros sectores que mantenían diferencias con la actual gestión universitaria, aunque estas versiones nunca llegaron a ser confirmadas oficialmente.
Las dudas crecieron todavía más cuando Álvaro Ríos dejó la ciudad y viajó a Lima mientras la huelga seguía desarrollándose en la universidad.
Pero lo más grave aún estaba por ocurrir.
Durante la madrugada de una de las jornadas más tensas del conflicto, un grupo de personas encapuchadas ingresó al campus universitario. Su presencia generó miedo, confusión y preocupación entre los estudiantes que permanecían en el lugar.
A partir de ese momento comenzaron los incidentes que terminarían marcando el punto de quiebre de toda la protesta.
Horas después empezaron a circular videos de los acontecimientos ocurridos aquella noche. Las grabaciones fueron ampliamente compartidas y discutidas dentro de la comunidad universitaria.
Según quienes difundieron estos registros, en algunos videos se observaría a Hernán Vidaurre participando durante los momentos de mayor tensión ocurridos en la universidad. Asimismo, también comenzaron a compartirse imágenes donde, según distintos estudiantes, Eduar Pérez Sandi aparecería causando daños a vehículos estacionados dentro del campus.
Los hechos de aquella madrugada terminaron provocando intervenciones, detenciones y una crisis aún mayor dentro del movimiento estudiantil.
Para muchos estudiantes, ese fue el momento en que la huelga dejó de tratarse únicamente de las 21 demandas que le dieron origen. La atención pasó de las propuestas universitarias a los enfrentamientos internos, las acusaciones cruzadas, los videos y las preguntas sobre quiénes estaban realmente detrás de los acontecimientos que sacudieron a la universidad.