El Eco de Puno

El Eco de Puno Periódico sesquicentenario, fundado el 30 de Agosto 1870 medio de comunicación y difusión escrita.

EL DIPUTADO PABLO APAZA TOQUEEscribe: José Luis Ayala OlazávalEl Dr. José Antonio Encinas, cuando regresó del último exi...
01/09/2026

EL DIPUTADO PABLO APAZA TOQUE
Escribe: José Luis Ayala Olazával
El Dr. José Antonio Encinas, cuando regresó del último exilio después de haber sido expulsado por el general fascista Óscar Raymundo Benavides, (a quien sus enemigos le llamaban inmundo) decidió postular a una senaduría por Puno y fue electo como tal por una mayoría y acción política sin precedentes. A su arribo a Puno fue recibido por una multitud impresionante que llenó las calles entre el Arco Deustua y el Parque Pino. Encinas fue diputado por Puno en 1919, diputado por Lima en 1924, estudió en las universidades de Bolonia y Padua como en la Universidad de La Sorbona, en 1945 y 1950 fue elegido senador por Puno.
En la gira política realizada con la idea incorporar a su lista a campesinos quechuas y aymaras, encontró a un estudiante aymara en el Glorioso Colegio Nacional de "San Carlos" de Puno, era además buen estudiante y gran maratonista, todos los años ganaba el concurso de correr entre Puno y Salcedo. Encinas lo buscó para persuadirlo que ingresara a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos a la facultad de Derecho. Apaza Toque vivió en la casa de Encinas junto a otros becarios jóvenes de origen quechua y aymara.
En las elecciones generales de 1950, Encinas fue elegido senador por Puno y Pablo Apaza Toque diputado por Huancané. La reacción de los gamonales y comerciantes huancaneños fue de inmediato y trataron de desconocer una elección que debió ser al liderazgo y carisma político de Encinas. La señora Hermelinda Salas de Perea, gran hacendada, gamonal y simpatizante de Manuel Odría fue nombrada como alcaldesa de Huancané, resultando así una de las primeras alcaldesas del Perú.
Sucedió un hecho anecdótico que es preciso relatar. Apenas se supo que Encinas había sido electo, lo llamó a Pablo Apaza Toque, para que juramentara en aymara, vestido como cualquier campesino con pocho, ch’ullo, ojotas y su chuspa de coca. Y le dijo: “La lucha de los indios del Perú para llegar al poder ha sido cruenta como histórica. Tú no puedes defraudar a las grandes expectativas de las grandes mayorías pauperizadas. Tú presentarás proyectos de ley en beneficio de tu raza y cultura, ese será tu trabajo de orden político. Yo defenderé tus iniciativas en el senado. Aquí te entrego el proyecto de ley para la reforma agraria. Se sustenta además en las ideas de Manuel A. Quiroga, Pastor y Felipe Sánchez Cordero.
Pero Apaza Toque se presentó vestido de frac, zapatos de charol, abundante glostora y con olor a perfumes franceses. Encinas quedó sorprendido de tan extraño comportamiento. Lo hizo a su despacho y le dijo:
-No es la primera vez ni será la última que un indio traiciona a su raza y sus derechos. Sin embargo, hay ejemplos dignos. Conocí a Ezequiel Urviola, a los dirigentes de Chucuito y Huancho Lima, Carlos Condorena y María de la Paz Chanini. Los has traicionado a todos, a mí como a los indios de Huancané que votaron por ti. Que te vaya bien. ¡Adios!
Pablo Apaza Toque, sin el apoyo político ni magisterio de Encinas, fue un diputado mediocre y servil. Para ganarse la voluntad de la población de Huancané consiguió que se donara un reloj para lo cual la alcaldesa Hermelinda Salas de Perea mandó a edificar una torre de ladrillo en la plaza de armas. Esa torre significa una afrenta a la memoria social de un pueblo hispano-quechua-aymara.
Cada vez que Pablo Apaza Toque llegaba a Huancané, se producían grandes manifestaciones de repudio, insultos y agresiones verbales contra “un indio”, que no era un diputado que los mistis lo aborrecían por no pertenecer a la clase social dominante. Para los estudiantes del Glorioso 841 de Huancané eran días en que se podía jugar fútbol en el Chuño pampa, hacer volar cometas o ir a la laguna de Peqosani para pescar peces pequeños.
Con el correr del tiempo, Pablo Apaza Toque resultó ser un abogado muy bien remunerado por defender a las transnacionales. Se casó con una mujer norteamericana y lo transformó en un ente híbrido, desideologizado, francamente extraño al dolor humano de quechuas y aymaras. Las veces que lo visitamos se sentía incómodo cuando se trataba de hablar acerca de Encinas. Era un aymara convertido en un misti-doctor ajeno a toda clase de preocupaciones sociales.
Pero ese mal ejemplo se ha multiplicado. Como decía Augusto Ramos Zambrano: “indio con poder, indio abusivo. Indio abogado, indio tinterillo. Indio magistrado, indio malvado”. No todos son así, no es posible generalizar porque sería una ofensa injustificable. Hay una nueva generación de científicos sociales quechuas y aymaras, que tienen el deber moral e histórico de leer la nueva realidad peruana, para reconstruir piedra por piedra una sociedad escinda, pauperizada dentro del injusto orden mundial y continental.

HISTORIA DE LOS VENCIDOSEscribe: Prudencio Ramos Canaza200 años de la independencia del Perú y América y miles de engaño...
25/08/2026

HISTORIA DE LOS VENCIDOS
Escribe: Prudencio Ramos Canaza
200 años de la independencia del Perú y América y miles de engaño
Desde el día siguiente de la captura del Inca Atahualpa por los españoles chapetones pastor de cerdos.
- El levantamiento de Manco Inca
- El levantamiento de Juan Santos Atahualpa
- El levantamiento de Túpac Amaru I
- El levantamiento de Túpac Amaru II y Micaela bastidas en 1780; 10 años ante de la Revolución Francesa en 1789.
- Levantamiento de Andrés Copa Condori en Asillo Azángaro
- Pedro Apaza Alarcón el héroe Azangarino inmortal
- Túpac Katari en la Paz Bolivia
El proceso de independencia ha sido muy largo como después de 40 años de la Revolución de Túpac Amaru II y Micaela bastidas fue proclamado por José de San Martin la independencia del Perú un 28 de julio de 1821, un día sábado en la plaza mayor de Lima.
Esta supuesta independencia del Perú “Ha sido cuestionado por los historiadores: Virgilio Roel, Pablo Macera y por nuestro vate Juan Bustamante Dueñas y otros”, creando más dependencia entre los peruanos, esta independencia con dos Repúblicas de indios y Republica de mistis criollos españoles, robando la verdadera independencia a los indios como la que fue el movimiento de guerra civil entre los campesinos y gamonales de Wancho Lima, Huancané 1923, aquí hacemos referencia de lo que fue la guerra civil de los mata curas y wala walas de Huancané aquí hacemos tal referencia.
La historia del Perú ha sido abordada, invariablemente, desde una perspectiva unipolar: desde la visión de los vencedores. A partir de la colonia, curas militares, pendolistas y escribas áulicos se encargaron de justificar el genocidio y etnocidio cometido por los invasores contra las naciones vernáculas. En la Republica se reprodujo casi la misma actitud, salvo algunas actitudes rescatables como la de Pablo macera, Luis Lumbreras, Kauffmann Doig Y Basadre. No obstante ello, la visión general d la historia ha sido la misma, sea de modo internacional o por falta de investigación de campo.
En este contexto, la dicotomía vencedores vencidos solo explica la situación actual de las poblaciones peruanas sometidas a permanente discriminación y exclusión económica y social; más no a la heroica resistencia cultural y política que protagonizaron estas masas desde el momento mismo de la invasión y que siguen librando, ahora, por la recuperación de su antigua estatus.
De esto último es que no se dice o se dice poco. Por esos, la historia oficial es una larga relación de nombres de criollos que han llegado al poder sea por asalto o por elecciones generales. Y por si fuera poco, se nos ha inventado miles de nombres rimbombantes con categoría de héroes. Pero, cuando se hace una revisión seria de esta historia no nos queda ningún nombre para sentirnos orgullosos. Salvo Grau, Bolognesi y Cáceres, que sirvieron al proyecto criollo. Todo es ilusión, no existe en esta historia un solo elemento político-social o militar consistente que consolide nuestra identidad que alimente nuestra autoestima o que señale con certeza nuestro porvenir.
Probablemente, estas falencias y omisiones han obligado a los intelectuales de la periferia, enfrentados con el centralismo anquilosante limeño, a hacer esfuerzos por investigar su propia historia. Así está sucediendo hoy en casi todas las regiones de la periferia en contra de lo que se piensa y escribe desde el centro.
En la región Puno, desde hace algunas décadas, ha emergido de la misma nación aymara, la figura de José Luis Ayala, quien ha realizado esfuerzos realmente titánicos, apoyado por su voluntad férrea y una disciplina envidiable, para escribir la historia de su pueblo donde los protagonistas no son ya criollos, sino, indios, o haques, o runas, como el los llama. Gracias a Ayala conocemos los pormenores de la revolución de Wancho Lima, la historia de la legendaria Rita puno, Mariano Paqo, Mariano Larico, Carlos Condorena, además de haber escrito el libro más formidable y riguroso de esta gran nación con el título de “Literatura y Cultura Aymara” y otros volúmenes de carácter histórico-critico.
Quienes conocen su trayectoria coincidirán conmigo que, con este libro, este extraordinario cronista contemporáneo y apreciado yatiri huancaneño, cierra la saga de Wancho Lima, la más importante expresión de lucha por una República Autónoma Tahuantinsuyana.
Su libro “El Presidente Carlos Condorena”, publicado en el editorial San Marcos, Lima 2026, trata de la vida, lucha y muerte ce Condorena en el contexto de la revolución de Wancho Lima, acontecida en Huancané, en 1923.
Debemos empezar resaltando el compromiso del escritor con su espacio y su tiempo y, más aún, con un proyecto histórico, a todas luces, liberador de cadenas materiales y espirituales. Él se convierte, por este hecho, en uno de los pocos escritores peruanos que escribe sobre la biografía de campesinos olvidados por la historia oficial.
Dentro de su biografía podría señalarse 3 etapas bien definidas:
a. ETAPA DE FORMACION:
La nación aymara, desde las primeras décadas de la Republica, venia sufriendo una serie de abusos de lesa humanidad, que afectaban sus condiciones de vida y de trabajo. Por una parte, el despojo de sus tierras para la formación de las haciendas y; por otra, la conversión del indio en un ser envilecido y sometido a diversos regímenes de trabajo como ser semaneros, pongos, mitanis (mujeres para el cura), muleros, barrenderos, tasamanis (cobrador de impuestos al servicio del gobernador), aparte de su obligación de servir en el Ejercito y en los enganches para la construcción de carreteras y caminos. A no dudarlo estas condiciones dramáticas iban formando la conciencia social del niño Carlos Condorena. A ello, puede agregarse las noticias que escucho cerca de la sublevación de Juan Bustamante, más conocido por las comunidades aymaras como el Inca Bustamante. Otro hecho que sacudió su espíritu fue la revolución de Rumi Maky. Al respecto Ayala muestra un documento donde Carlos Condorena es denunciado como actuante del “Asalto a la hacienda de san José”.
Luego, Condorena viajo a la ciudad de Puno y fue empleado en una tienda de Yunguyo, donde probablemente completo su aprendizaje de la lecto escritura. Posteriormente, es obrero del barco El Inca que cubre la ruta Puno-Guaqui, este hecho es muy importante, si aceptamos que las condiciones de trabajo determinan la conducta de los hombres. Su condición de obrero nutre su conciencia de clase y lo orienta intuitivamente hacia el socialismo. Poco después viaja a la ciudad de la Paz y conoce una gran ciudad que lo impresiona sobre manera, no solo por su esplendor, sino, porque es una ciudad totalmente escindida con áreas para el disfrute de los mistis y otra para la sobrevivencia de los indios.
Con todas estas experiencias retorna a Huancané y constata que su pueblo venia luchando, desde hace una década, por la recuperación de sus tierras. Se incorpora inmediatamente a sus organizaciones de base, primero como simple integrante y, luego como dirigente. En estas circunstancias acompaña a Qorimayhua, el mensajero huancaneño de la época, a la ciudad de Lima, llevando un memorial al Presidente de la Republica, donde se daba cuenta del despojo de tierras y de los abusos que se cometían contra ellos.
Más tardes se conoce con tres personajes que completarán su formación política: Ezequiel Urviola, el agitador e ideólogo; Manuel a Quiroga, el jurisconsulto extraordinario defensor de Carlos Condorena y; finalmente; José Carlos Mariátegui, el fundador del socialismo peruano.
b. ETAPA DEL LIDERAZGO EN LA REVOLUCION DE WANCHO LIMA.
En 1922 se lleva a efecto el Lima el “Tercer Congreso de la Asociación Pro Indígena Tawantinsuyo”, en el que Carlos Condorena es elegido Secretario General de este foro nacional, en merito a su participación durante más de 15 años en las luchas por la reivindicación de la nación aymara.
Los principales acuerdos de este Congreso son:
a) Revisar los títulos de las haciendas en todo el territorio nacional.
b) Educación bilingüe para todas las comunidades indígenas.
c) Relaciones de fraternidad con todas las organizaciones sindicales nacionales internacionales.
Hay que detenerse un poco para sopesar sobre la importancia política de estos acuerdos que fueron comentados elogiosamente por José Carlos Mariátegui. Embebido de estas nuevas orientaciones políticas y contando con el aval del Presidente Leguía, se reunieron en Huancané: Carlos Condorena, Mariano Paqo, Rita Puma y Antonio F. Luque y decidieron convocar a todas las comunidades, parcialidades y villorrios de Janansaya y Jurinsaya. Tenían la autorización de Leguía para fundar un pueblo de indios; pero, las discusiones de la Asamblea condujeron a la fundación de una Republica de Indios. Así el 7 de agosto de 1923 se fundó, en Mukuraya, la ciudad de Wancho Lima, capital de la Republica Aymara Tawantinsuyana, siendo elegido presidente de esta nueva Republica el indio Carlos Condorena y los demás dirigentes como Rita Puma, Mariano Paqo; mariano Larico y Antonio F. Luque en cargos equivalentes a Ministros de Estado.
La ciudad fue trazada a la usanza tradicional con una Plaza de Armas rodeada de edificios como el palacio de justicia, el palacio del ayuntamiento, la catedral el palacio del gobierno, el palacio legislativo, calles y avenidas amplias y, entrega de solares para la vivienda de los dirigentes y de los campesinos en general. Miles de miles de aymaras empezaron a construir la gran ciudad. Luego, se instauro una nueva bandera y un nuevo escudo.
Lo que se había hecho, superaba largamente cualquier expectativa política: la fundación de una Republica dentro de la Republica oficial del Perú. A partir de entonces, el comercio y todas las actividades económico-sociales se hacían Wancho Lima, se cortaron los servicios gratuitos, la obligación de llevar carne, huevos, leña, quesos y sirvientas para las autoridades y curas.
No paso mucho tiempo cuando la Sub prefectura de Huancané demando la presencia de los dirigentes de Wancho Lima para que respondieran sobre aquellos actos considerados ilegales e inconstitucionales. El presidente Carlos Condorena y los principales dirigentes de la revolución convocaron otra vez más a todos los campesinos de los ayllus de Janansaya y Jurinsaya, Viquechico, Moho y Rosaspata, aparte de las comunidades de las actuales provincias de Azángaro y Putina. Se decidió que una Comisión presidida por Carlos Condorena viajara a Lima para lograr el reconocimiento oficial de Wancho Lima de parte de Augusto B. Leguía. Se pensaba que de esta manera se evitaría el hostigamiento de las autoridades y de los hacendados que se encontraban aterrorizados y rabiosos.
Cuando Ezequiel Urviola e Hildebrando Pozo escucharon el informe del Presidente Condorena, no podían creerlo. Los hechos de Wancho Lima sobrepasaban las metas previstas; entonces, previniendo lo que podía suceder le aconsejaron para que visitara inmediatamente a Leguía. Desgraciadamente, Leguía traiciono a Wancho Lima y no recibió ni escucho al presidente Carlos Condorena. Entre tanto duraba las gestiones para buscar una cita con Leguía, entre el 13 al 25 de diciembre de 1923, se produjo la mayor masacre de las poblaciones indígenas de la Republica Aymara.
Con el apoyo de fuerzas de las tres armas conducidas en el v***r El Inca por el mayor Vinatea y otro ejército que se trasladó por tierra, vía Taraco, se cometió la mayor hecatombe de la historia republicana: Se ametrallo a más de 2,000 indígenas del mismo Wancho Lima, se asesinó miles de indios en los cerros, en los ríos y en el lago, se incendió y destruyo Wancho Lima (hoy solo quedan las señas de la plaza y de las principales avenidas de esta ciudad mítica); se hizo desaparecer de las cárceles a cientos de dirigentes; se torturo y se destruyeron las escuelas que venían funcionando en la nueva República; confiscaron cerca de 100,00 cabezas de ganado vacuno, ovino y camélidos y; se exigió el pago de 300 a 500 soles a cada indio para no ser comprometido en los luctuosos hechos de Wancho Lima.
Rita Puma, la más grande revolucionaria de todos los tiempos, fue que habían cometido aquel holocausto.
ejecutada en Moho, Mariano Paqo logró escapar de la muerte lanzándose al río Ramis cuando era conducido de noche para ser asesinado, Carlos Condorena, en su condición de Presidente de aquella Republica incendiada retorno a Huancané para luchar, vía procesos judiciales y con el apoyo de Manuel A. Quiroga, contra las autoridades y hacendados
c. ETAPA DE PERSECUSION POLITICA Y LIQUIDACION DE LA REVOLUCION DE WANCHO LIMA.
Carlos Condorena retorno a Huancané inmediatamente después de la masacre y se mantuvo en su tierra hasta la hora de su muerte, muchas veces encarcelado en las prisiones de Puno y otras gozando de libertad controlada en su pueblo de Tarhua Uta. Como se dijo, con ayuda de Quiroga inicio acciones judiciales contra criminales de Wancho Lima, pero estos respondieron con decenas de juicios donde los responsabilizaban de todos los hechos luctuosos de 1923. La Liga de Propietarios y el poder político del Estado organizaron contra el Presidente Carlos Condorena una lucha de liquidación total.
Primero, de carácter militar, por cuanto, muchas veces, su casa o las casas donde Condorena se ocultaba fueron atacadas a mansalva para asesinarlo y terminar con la vida de sus descendientes. Fue un ensañamiento feroz, monstruoso. Él escapo de morir en muchas oportunidades. Su familia tuvo que verse obligada a abandonar Huancané y Lima donde también lo buscaba, y trasladarse al Norte Chico y Trujillo donde actualmente viven sus hijos y nietos.
En segundo lugar, el ensañamiento fue idiológico-politico. El poder feudal divulgo Suyo por Suyo, Villorrio por Villorrio, comunidad por comunidad, casa por casa. La idea de que el culpable de tanta muerte de indígenas, de la perdida de ganado de los indios, la violación de niñas y ancianas por parte de la soldadesca, la destrucción de pueblos y cabañas, los juicios en que se encontraban miles de aymaras, por culpa de Carlos Condorena. Él era el único responsable de haber causado tanta desgracia por haber tenido La osadía de rebelarse contra el orden establecido. Desgraciadamente este discurso nefasto pego en la conciencia de cientos de aymaras que se encargaron de enlodar la vida y obra de este líder ejemplar e indomable.
Así el poder feudal utilizo sus propios medios y a los propios indios para liquidar a Condorena, quien murió en 1956, a los 75 años, en Tarhua Uta, en medio de la soledad, olvidado y despreciado por su propia gente. Contra ese discurso colonial infame se levanta, ahora el discurso de nuestro Chola Ayala.
Y nuevos vientos recorren Huancané y Moho. Los jóvenes empiezan a reflexionar sobre Wancho Lima y saben, de a pocos, que el conocimiento de la obra del Presidente Carlos Condorena ayuda a consolidar la conciencia social y marcar con fuego la lucha por la autonomía regional.

LAS HUANCANEÑAS EN LA HISTORIA POLÍTICA DEL PERÚEscribe: Fernando Chuquipiunta MachacaDesde tiempos inmemoriales, el pue...
20/08/2026

LAS HUANCANEÑAS EN LA HISTORIA POLÍTICA DEL PERÚ
Escribe: Fernando Chuquipiunta Machaca
Desde tiempos inmemoriales, el pueblo huancaneño se ha distinguido por su espíritu indómito, su vocación de lucha y su firme compromiso con las causas de justicia y progreso. En el curso de la historia se ha identificado a mujeres que protagonizaron acontecimientos trascendentales en la historia republicana del Perú, así como a figuras estrechamente vinculadas con la memoria histórica nacional.
Uno de los vínculos más significativos entre Huancané y la historia política peruana se encuentra en la descendencia del Mariscal Ramón Castilla y Marquesado, presidente del Perú durante los periodos 1845-1851 y 1855-1862. Su nieta legítima, Lidia Castilla Sánchez, residió en Huancané y constituye un motivo de legítimo orgullo para la provincia. Sin embargo, pese a la relevancia histórica de su linaje, no recibió un reconocimiento oficial por parte de la comuna local cuando se conmemoró la figura del Mariscal Castilla el 28 de julio de 1954, lo que evidencia una deuda pendiente de gratitud histórica por parte de las autoridades provinciales.
No obstante, la figura femenina que alcanzó un papel verdaderamente protagónico en la vida política local fue Dora Graciela Madueño Palacios (1916-2013). En septiembre de 1945 fue elegida alcaldesa de Huancané por mayoría de votos, en el marco de las Juntas Municipales Transitorias establecidas por la Ley N° 10233 durante el gobierno de José Luis Bustamante y Rivero (1945-1948).
A las cinco de la tarde del miércoles 26 de septiembre de 1945, Dora Madueño juró el cargo ante el subprefecto José Elías Murillo, según consta en el acta de sesión extraordinaria que se conserva en el Archivo de la Municipalidad Provincial de Huancané. El antiguo salón de sesiones del Concejo Provincial se encontraba colmado de autoridades y ciudadanos que acudieron a presenciar un acontecimiento sin precedentes.
Después de largos años donde los alcaldes provinciales eran designados directamente por el Poder Ejecutivo, las elecciones municipales volvían a practicarse en el país. En Huancané, además, se producía un hecho histórico de dimensión nacional: la toma de mando de la primera mujer alcaldesa en la historia republicana del Perú. Natural de Puquio, en Ayacucho, pero identificada plenamente con Huancané, Dora Madueño asumió el gobierno municipal a los 29 años de edad, integrando el reducido grupo de mujeres que participaron en las Juntas Municipales Transitorias a nivel nacional.
La importancia de este acontecimiento se comprende mejor al considerar las limitaciones democráticas que históricamente afectaron a la provincia. Entre 1901 y 1930, por ejemplo, los diputados por Huancané fueron designados por los gobiernos de turno, sin participación efectiva de la ciudadanía. Incluso en períodos posteriores, la representación parlamentaria provincial fue limitada. Entre 1939 y 1962, solamente tres huancaneños alcanzaron una curul en el Congreso de la República: Ernesto More Barrionuevo (1939-1945), Pablo Apaza Toque (1950-1956) y José Alemán Cornejo (1956-1962). En ese contexto, la elección de Dora Madueño representó no solo un avance en la participación política de las mujeres, sino también un paso importante en la democratización de la vida pública local.
Entre las autoridades municipales que posteriormente condujeron los destinos de la provincia destacan también las huancaneñas Hermelinda Salas de Perea, alcaldesa durante el periodo 1964-1966 por la alianza Acción Popular-Democracia Cristiana, y Luz Delia Riveros Huertas, quien ejerció el cargo entre 1970 y 1972.
Durante la gestión de Hermelinda Salas de Perea se construyó una torre de ladrillo en la Plaza de Armas de Huancané destinada a albergar el reloj público de la ciudad. Dicho reloj fue donado por Pablo Apaza Toque, natural del distrito de Conima y diputado por la provincia entre 1950 y 1956. Desde entonces, este símbolo urbano ha acompañado por más de seis décadas el devenir cotidiano de la sociedad huancaneña.
Por su parte, Luz Delia Riveros Huertas nació en Huancané el 26 de junio de 1928 y falleció en Juliaca el 19 de septiembre de 2022. A lo largo de su vida mantuvo una estrecha relación con su tierra natal, destacando tanto en la gestión pública como en el ámbito cultural y literario.
Su trayectoria comenzó a adquirir relevancia nacional e internacional en junio de 1957, cuando representó al Perú en una reunión de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), celebrada en Lima. Años después asumió la alcaldía provincial, desempeñándose en un periodo marcado por profundas transformaciones sociales y políticas. Durante esos años sostuvo correspondencia desde Berlín Occidental con el entonces diputado provincial Pablo Apaza Toque, reflejando su permanente interés por los asuntos públicos y el acontecer internacional.
Paralelamente desarrolló una destacada labor literaria. Su voz poética, profundamente arraigada en la realidad altiplánica y crítica frente a las estructuras del gamonalismo, comenzó a ser reconocida en 1956 tras remitir un poemario a la Asociación Nacional de Escritores y Artistas (ANEA). Posteriormente, su producción fue incorporada al Libro de Oro de Huancané (1827-1977), publicado con motivo del sesquicentenario de la provincia. En la actualidad, su obra forma parte de la antología Literatura escrita por mujeres al bicentenario: Región Puno, editada por Lourdes Pacoricona Villasante, consolidándose como una de las voces femeninas más representativas de la literatura puneña contemporánea.
La historia política de Huancané no puede comprenderse plenamente sin reconocer la contribución de estas mujeres que, en distintos momentos y desde diversos espacios, desafiaron las limitaciones de su tiempo. Con valentía, liderazgo y compromiso con el servicio público, abrieron caminos para las generaciones venideras y dejaron una huella perdurable en la vida institucional, cultural y democrática de la provincia y del país.
Rendir homenaje a Lidia Castilla Sánchez, Dora Graciela Madueño Palacios, Hermelinda Salas de Perea, Luz Delia Riveros Huertas y a otras mujeres huancaneñas que contribuyeron al desarrollo político y social de su tierra constituye un acto de justicia histórica. Sus legados permanecen vigentes como ejemplo de participación ciudadana, liderazgo femenino y amor por Huancané, valores que continúan inspirando a las nuevas generaciones.
BIBLIOGRAFÍA BÁSICA
AYALA LOAYZA, Juan Luis. (1998). Etnohistoria de Huancané. I Festival del Libro Huancaneño Tomo I. Editorial Horizonte, Lima.
AYALA OLAZÁVAL, José Luis. (2022). El diputado Pablo Apaza Toque. Diario Los Andes, Puno.
BEDOYA BONELLI, Carlos Alonso. (2024). Las primeras alcaldesas. Editorial San Marcos, Lima.
CHUQUIPIUNTA MACHACA, Fernando. (2025). Luz Riveros: poetisa huancaneña trascendental y pionera. Diario Viral, Arequipa.
ONTIVEROS LUNA ANTONIO. (1954). Markamasi. Mensuario de Huancané. Editorial “Los Andes”, Puno.
ORTIZ PILCO, Víctor Raúl. (2022). Crónica de un Misti Jaqe. Proyecto de vida de un mestizo del Siglo XX. [s. e.].
SÁNCHEZ HUANCA, Felipe. (2004). Huancané. Ensayo monográfico II. Editorial Universitaria-OURA-UNA, Puno.
VARIOS AUTORES. (1977). Libro de Oro de Huancané. Historia – Hombres – Hechos. Editorial “Los Andes”, Puno.

TAREA DE LOS MEDIOS DE PRENSA: NEUTRALIZAR LA CLASE POPULAREscribe: Remigio Condori FloresPreviamente ubiquémonos en un ...
17/08/2026

TAREA DE LOS MEDIOS DE PRENSA: NEUTRALIZAR LA CLASE POPULAR
Escribe: Remigio Condori Flores
Previamente ubiquémonos en un contexto de Estado, al interior existen intereses, sobre todo económicos, donde los dueños de los medios de producción son muy poderosos, controlan medios de comunicación de masas: prensa, radio, televisión, contenidos de los programas de educación, etc. por lo que imponen su mentalidad a las grandes mayorías sociales, también con su poder económico controlan el Estado peruano, y mediante el Estado tienen dominio sobre las grandes mayorías por medio de las leyes, la justicia, sistema administrativo y fuerza pública.
En esta ocasión destaco los medios de comunicación, ello en el epílogo de las elecciones generales 2026; lo señalado por la MISIÓN DE OBSERVACIÓN ELECTORAL DE LA UE PERÚ, refiere que la mayoría de los medios de prensa privados fue sistemáticamente negativo contra Roberto Sánchez y Juntos por el Perú, ello en referencia a medios de comunicación del país: El Comercio, Perú 21, Trome, Correo, América TV, canal N, Willax etc. abandonaron la imparcialidad para convertirse en maquinarias de propaganda a favor de Keiko Fujimori, tal es así que entre el 17 de mayo al 07 de junio 1,045 informes, portadas, columnas, diseñadas para demoler a Roberto Sánchez y apoyar a Keiko Fujimori, El Comercio hizo 270 publicaciones contra Roberto Sánchez, en solo 03 semanas doce notas diarios promedio, El Comercio intentó de vincularlo con el narcotráfico; Perú 21 con Cecilia Valenzuela tenía como objetivo vincular a Roberto Sánchez con Sendero Luminoso y Antauro Humala, sobre todo con el terruqueo, Correo y El Trome también hicieron el trabajo sucio, Correo 13 portadas contra Sánchez, tratando de crear miedo o vinculándolo con el modelo de Bolivia, El Trome se prestó para que personajes de derecha ataquen a Sánchez, Canal N realizó 45 entrevistas pro Fujimori, América TV lanzó 83 publicaciones parcializadas, Cuarto Poder presentó a los vicepresidentes de Sánchez como investigados por la fiscalía y a los de Fujimori los pintaba como técnicos y experimentados, ello conforme al reportero José Carlos Arellano del medio de prensa el foco.
Estos medios desempeñan un papel importante en la formación de la opinión pública e influyen en la manera en que ellos quieren, también pueden influir en la agenda pública, al decidir qué acontecimientos reciben mayor cobertura, qué voces son más visibles y cómo se presentan determinados temas, esta capacidad de seleccionar y enmarcar la información puede influir en la percepción de las personas sobre asuntos políticos, económicos y sociales, al ofrecer información chueca y promover parcializaciones permiten que la información, el entretenimiento y la opinión pública sean utilizados como mecanismos de control social, de legitimación del capitalismo y continuación de manejo del poder político y económico, en síntesis tienen la tarea de neutralizar y silenciar a la clase popular.
La oligarquía, quien controla la prensa promueve narrativas favorables al libre mercado, la privatización, protección del capital y la globalización económica liderada por las principales potencias, mientras critica experiencias de izquierda que proponen modelos alternativos de organización económica y social.
Un medio de prensa del Perú no es para todos los peruanos, siempre expresa un interés particular, sea de la burguesía o de la clase popular y como medio de prensa popular lo ideal sería que todas las organizaciones sociales, hombres y mujeres socialicen información sobre su organización, sus experiencias, sus puntos de vista, opiniones sobre publicaciones de la derecha, y contribuir así a una visión integral
Y en el sentido burgués, ellos siempre reclaman “libertad de prensa” para disfrazar la propiedad privada (oligarquía), lo que implica la libertad de comprar prensa; bajo el capitalismo, la "libertad de prensa" es solo la libertad del capital para dominar la prensa, pero el verdadero desafío no es solo exponer quiénes son los dueños de los medios, sino luchar por un mundo donde todos tengan una voz real, no solo aquellos con más dinero.

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