11/09/2026
🌟 DOS SOLES… Y TODA UNA FORTUNA 💰❤️
Durante la hora de recreo se acercó una pequeña de tercer grado de primaria y, con una sonrisa enorme, me contó que había encontrado S/ 2.
Para ella no eran simplemente dos soles. ¡Era mucho dinero! 🥹
Me dijo muy emocionada:
“Hoy es mi día de suerte”. 🍀
Se le veía tan feliz, tan sorprendida y tan orgullosa de su pequeño hallazgo que parecía haber ganado un millón. Le dije que los guardara para algo importante… y lo hizo con una felicidad que difícilmente se puede explicar.
Y me quedé pensando… 💭
¿En qué momento dejamos de sentir esa felicidad por las cosas pequeñas?
Cuando somos niños, no tenemos cuentas que pagar, deudas, grandes responsabilidades ni preocupaciones. Nuestra vida parece resumirse en ir a la escuela, jugar, reír y disfrutar. 🎒⚽🌈
Dos soles pueden sentirse como un millón porque no necesitamos mucho para sentirnos afortunados.
Pero crecemos…
Llegan las responsabilidades, trabajamos, ganamos nuestro propio dinero y, muchas veces, aunque tengamos más, sentimos que nunca es suficiente.
Quizás lo que extrañamos no es nuestra niñez.
Extrañamos esa capacidad de emocionarnos con lo que tenemos. ❤️
Ojalá de adultos pudiéramos conservar un poquito de aquella mirada infantil: agradecer, sorprendernos, disfrutar y entender que la felicidad no siempre está en tener más, sino en saber valorar lo que ya tenemos.
💭 Aquella pequeña tenía solo dos soles en sus manos, pero llevaba una fortuna en el corazón.
Tal vez crecer no debería significar dejar de valorar las pequeñas cosas.