13/04/2026
RESTAURANDO EL ALTAR
La siguiente orden del Señor es: "Restaurame el altar". Pero no el altar físico, sino ese lugar íntimo donde antes ardía el fuego de Su presencia en nuestras vidas. Muchos hemos dejado que las ocupaciones, las preocupaciones y la rutina apaguen esa llama. Pero Dios no se ha ido, Él sigue esperando que volvamos a buscarle con un corazón sincero. El altar no se destruyó por completo, solo quedó descuidado. Y hoy es tiempo de volver a levantarlo con oración, entrega y arrepentimiento.
Restaurar el altar es volver a depender del Espíritu Santo, no de nuestras fuerzas ni de nuestras emociones. Es cerrar la puerta del ruido y abrir la puerta de la comunión con Dios. Es reconocer que sin Su presencia nada tiene sentido, nada permanece y nada transforma. El Espíritu Santo sigue siendo el mismo, sigue encendiendo corazones, sigue guiando, sigue restaurando. Pero Él busca un altar encendido, un corazón dispuesto, una vida rendida completamente a Su voluntad.
Hoy más que nunca necesitamos volver al fuego, volver al primer amor, volver a ese lugar donde Dios hablaba y nosotros escuchábamos. No es tiempo de religiosidad, es tiempo de presencia. No es tiempo de apariencia, es tiempo de transformación. El Señor está llamando a Su iglesia a levantarse, a restaurar el altar y a encender nuevamente el fuego del Espíritu. Porque cuando el altar está en orden, la gloria de Dios desciende y todo cambia.