10/01/2026
Una historia real te la comparto…..El vuelo hacia Orlando estaba lleno de incertidumbre, gracias a las cancelaciones del sábado pasado. Al sentarme, empecé a charlar con mi vecino de asiento. De repente, una mujer con pelo negro y gafas oscuras se acercó, luchando por subir su bulto al compartimiento superior.
Le ofrecí ayuda y le dije que lo pusiera abajo, pero ella dudaba. “¿Me va a molestar?”, me preguntó si lo podia poner arriba y Le sonreí y le dije que no, ella me pegunto varias veces mas que lo podia poner arriba y yo le dije que era mujer y que no le dirían nada que me lo diera y yo lo puse arriba.
El vuelo despegó y todo parecía normal hasta que las turbulencias nos sacudieron. La mujer se asustó y me agarró la pierna. Al ver que estaba asustada Le dije que todo estaba bien y que se tranquilizara. En ese momento, algo cambió. Yo le agarre la mano se calmó a tal punto que se durmió, pero no soltaba mi mano.
Las turbulencias seguían, pero ella se movía solo un poco, como si mi mano fuera su ancla. Le apretaba la mano y se calmaba. Fue un momento extraño, pero a la vez conmovedor.
Cuando aterrizamos, ella se despertó, me dio las gracias y se fue corriendo. No nos presentamos, no sabía su nombre... nada. Pero sentí una conexión con ella, como si la conociera de toda la vida.
No sé por qué la ayudé, quizás porque me recordó a mi hija y pensé en cómo me gustaría que alguien la ayudara si estuviera en su lugar. O quizás fue algo más, algo que no puedo explicar.
La historia se quedó conmigo, y me pregunto si la volveré a ver. Si eso pasa, le pediré su nombre y la invitaré a un café. Quién sabee