10/06/2026
Últimamente he estado buscando la forma de descansar mejor o mejor dicho bien.
Soy mamá de un niño pequeño que todavía interrumpe mis noches. Hay días en los que me despierto sintiendo que nunca llegué a descansar realmente. Días en los que el cansancio se acumula, la energía se agota y hasta las tareas más simples parecen más difíciles.
Durante mucho tiempo pensé que tenía que seguir adelante sin importar cómo me sintiera. Que estar cansada era simplemente parte de ser mamá.
Pero hoy quiero darle voz a algo que muchas vivimos y pocas hablamos.
La falta de sueño no solo afecta el cuerpo. También afecta el ánimo, la paciencia, la concentración, la motivación y hasta la forma en que nos vemos a nosotras mismas. Y a mi ya me esta afectando mucho.
Y aun así, seguimos levantándonos. Seguimos preparando desayunos. Seguimos abrazando, enseñando, cuidando y amando.
No escribo esto para buscar lástima.
Lo escribo porque sé que no soy la única.
Si eres una mamá que lleva meses o años sin dormir como necesita, si te sientes agotada pero sigues dando lo mejor de ti cada día, quiero que sepas que no estás sola.
Y también quiero recordarnos algo a todas:
Nuestro cansancio es real. Nuestra necesidad de descanso es válida. Y cuidar de nosotras no nos hace menos madres; nos hace humanas. 🤍🌿