29/11/2025
Poli bandis
Amenazas de muerte, secuestro y guerra
por droga robada sacuden a la Policía
El Ministerio Público de Ciudad del Este investiga una grave denuncia radicada ante la unidad penal nº 1, a cargo del fiscal, Carlos Almada por los hermanos Bonifacio Fabián Britos Benítez y Miguel Alejandro Britos Benítez, ambos con el rango de suboficiales 1º de la Policía Nacional y actualmente en servicio en la Dirección de Talentos Humanos de la institución, con sede en la capital del país, contra otros cinco policías (hermanos Arce), por un presunto hecho de amenaza de muerte, secuestro y coacción grave, que se generó tras la presunta mexicaneada de 300 kilos de co***na. La denuncia además fue presentada formalmente ante la Comandancia y ante la Dirección de Asuntos Internos de la Policía Nacional.
De acuerdo con los datos, el llamado “Clan Arce” que está compuesto por cinco hermanos, todos agentes de la Policía Nacional, capitaneados por el oficial inspector Luciano Arce, quien presta servicios desde hace varios años en el Departamento Antinarcóticos de Ciudad del Este y es considerado el hijo mimado y recaudador del subcomandante de la Policía Nacional, Crio. Gral. Dtor. César Silguero Lobos, más conocido como Stroessner’í. El grupo lo completan el suboficial superior Gregorio Arce, al servicio del Departamento Antinarcóticos de Coronel Oviedo; el suboficial inspector Silvino Arce, anteriormente personal del GEO y hoy asignado a la Dirección de Policía del Alto Paraná; el suboficial primero Brígido Arce, quien presta servicios en el Departamento Antinarcóticos de Asunción; y el suboficial superior (SR) Claudio Arce, ya retirado, pero que, según los datos, continúa trabajando con sus hermanos en distintos procedimientos irregulares, fueron denunciados por amenazar de muerte a sus camaradas, Bonifacio y Miguel Britos, tras un presunto hecho de mexicaneada y posterior robo de unos 60 kilos de co***na, que previamente fueron también robadas durante un procedimiento irregular.
ROBO DE DROGA
El conflicto entre el “Clan Arce” y los hermanos Britos se originó tras un procedimiento realizado el 25 de junio de este año, durante un allanamiento en una vivienda ubicada en el Km 9 Monday de Ciudad del Este. Agentes del Departamento Antinarcóticos regional realizaron la incautación de 16 kilos de clorhidrato de co***na, más 1 kilo con 500 gramos de ma*****na, y detuvieron a Nilda Areco Alonso (31), residente del lugar. Su pareja, Álvaro Ramón Fretes, no se encontraba allí, pero igualmente fue procesado por violación a la Ley Nº 1.340.
Según los datos, ese día los intervinientes habrían encontrado más de 300 kilos de co***na, pero solo presentaron los 16 kilos mencionados y presuntamente se repartieron el resto entre ellos. Los hermanos Arce habrían recibido 80 kilos, que comenzaron a comercializar rápidamente.
En un momento dado, desaparecieron 60 kilos de esa droga, iniciándose así una guerra interna entre los Arce y los Britos, ya que presuntamente estos últimos se habrían enterado del procedimiento irregular, ingresado a una vivienda donde estaba la droga y vuelto a robarla.
SECUESTRO Y AMENAZA DE MUERTE
Según la denuncia radicada en la Unidad Penal Nº 1 de Ciudad del Este, a cargo del fiscal Carlos Almada, el 14 de agosto pasado el oficial inspector Luciano Arce citó al suboficial 1º Bonifacio Fabián Britos Benítez a un lavadero de su propiedad, ubicado en la fracción Villa Fany del Km 6 de Ciudad del Este. Allí, de acuerdo con la denuncia, lo retuvieron contra su voluntad durante varias horas. En el sitio también había otro joven, a quien la víctima no conocía, pero que se encontraba en la misma situación.
En ese ínterin, Luciano Arce se comunicó con Miguel Alejandro Britos Benítez, exigiéndole USD 90.000 para liberar a su hermano. Como si fuera poco, el oficial inspector habría amenazado de muerte a ambos hermanos en caso de no devolver la mercadería o pagar el monto exigido.
DECLARACIÓN TESTIFICAL
El lunes último, el suboficial 1º Miguel Alejandro Britos Benítez fue citado al Ministerio Público para ratificar su denuncia. Manifestó que no tiene conocimiento alguno de la mexicaneada realizada por los hermanos Arce y que no tiene relación con dicho hecho, pero dijo temer por su vida y la de su familia, ya que en una grabación telefónica —según consta— estarían “sentenciados a no pasar este fin de año”. El denunciante dejó constancia de que, si algo llegara a ocurrirle a él, a su hermano o a su familia, responsabiliza directamente a los cinco hermanos Arce.
CLAN FAMILIAR
Según diversas fuentes, los hermanos Arce habrían formado un verdadero clan dentro de la Policía Nacional para realizar procedimientos irregulares y extorsivos con el objetivo de enriquecerse utilizando el uniforme. Su modus operandi, como agentes del Departamento Antinarcóticos, sería investigar a presuntos narcos, allanar viviendas y robar droga para luego revenderla a otros traficantes.
Esta práctica estaría generando ganancias millonarias a los miembros del clan familiar, quienes supuestamente ya poseen estancias, surtidores, lavaderos y otros negocios, presuntamente financiados con sus actividades corruptas.
BAJA DESHONROSA
Cabe resaltar que los hermanos Britos están siendo investigados por Asuntos Internos de la Policía Nacional por abandono de trabajo. Ambos se ausentaron durante poco más de ocho meses, luego de que, específicamente el 8 de septiembre de 2024, fueran detenidos en Brasil cuando supuestamente escoltaban un cargamento de droga. Sin embargo, fueron absueltos por la Justicia brasileña y liberados de culpa y pena el 22 de junio de este año, tras lo cual regresaron al Paraguay y se reincorporaron a la institución, previo sumario administrativo.
Supuestamente, utilizando su influencia con el subcomandante de la Policía Nacional, los hermanos Arce estarían presionando para que los Britos sean dados de baja.
En ese sentido, el representante legal de los afectados, el abogado Eugenio Fretes Rodríguez, manifestó que sus defendidos no pueden ser desvinculados por un asunto administrativo. En Paraguay, aseguró, los hermanos Britos no tienen ninguna denuncia en su contra, y lo ocurrido en Brasil quedó totalmente aclarado con la absolución.
“Mis defendidos demostraron por qué no se presentaron a trabajar durante ocho meses. Estaban presos injustamente en Brasil y fueron absueltos. Ahora estoy trabajando para cobrar una indemnización al Estado brasileño por los daños causados a mis clientes”, finalizó el letrado
Via Enfoque
Informando alto Paraná Policía Nacional del Paraguay