20/10/2025
No sé en qué parte me rompí.
Tal vez fue entre un punto y aparte
o entre dos silencios que no supe escribir.
Tal vez… nunca comencé.
El prólogo se alarga como un lamento,
una niebla que no cede al alba,
y cada página que intento pasar
me corta los dedos con su filo de nostalgia.
¿Quién soy en este relato sin forma?
¿Un eco del personaje que soñé ser?
¿O la sombra de una trama que se desgastó
antes siquiera de merecer su clímax?
No hay narrador aquí, solo voces,
demonios susurrando en verso libre,
y yo, perdida entre escenas que no me nombran,
entre capítulos que nunca me escribieron.
Hoy soy un punto suspensivo,
mañana, un borrón en la tinta del destino.
Nunca supe si fui la autora
o el error de un guion que nadie quiso leer.
La vida me ha leído con desdén,
saltando mis líneas más frágiles,
ignorando mis monólogos rotos
y las páginas que lloran al ser tocadas.
Deambulo entre géneros sin casa:
del horror al absurdo,
del drama a la tragedia sin nombre.
Y ni el amor me salvó del papel en blanco.
—Ani M✒️🥀