06/12/2026
"Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito..." (1 Corintios 12:21)
Dios diseñó a Su iglesia como un cuerpo donde cada miembro tiene un propósito único. Nadie es insignificante y nadie es autosuficiente. Cuando aprendemos a valorar a nuestros hermanos y a servir juntos, reflejamos el diseño perfecto de Cristo para Su pueblo.
1 Corintios 12:21 (RVR1960)
"Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros."