06/09/2026
La Llorona – La Leyenda que Aún se Escucha en México
Dicen los viejos que esta historia viene desde la época de la Conquista, aunque algunos juran que es más antigua, de los tiempos de los aztecas. En un pueblo cerca de un río grande, vivía una mujer hermosa llamada María. Tenía dos hijos pequeños a los que amaba más que a nada en el mundo. Era orgullosa y muy celosa de su belleza.
Un día se enamoró de un hombre rico y de buena familia. Se casaron y vivieron felices por un tiempo. Pero con el paso de los años, el marido empezó a cansarse de ella. Pasaba cada vez más tiempo fuera de casa y finalmente le confesó que se iba a casar con otra mujer de su misma clase social. María, cegada por los celos y la rabia, perdió la razón.
Esa misma noche, tomó a sus dos hijos y los llevó al río. En un ataque de locura, los ahogó en las aguas frías. Cuando recuperó la cordura y vio lo que había hecho, el arrepentimiento fue tan grande que gritó de dolor hasta desgarrarse la garganta. Corrió desesperada buscando los cuerpos de sus hijos, pero el río ya se los había llevado.
María murió poco después, consumida por la culpa. Pero su alma no encontró descanso. Desde entonces, se convirtió en La Llorona: un espíritu vestido de blanco, con el cabello largo y negro cubriéndole la cara, que vaga por las orillas de ríos, lagos y arroyos.
En las noches oscuras se escucha su llanto desgarrador:
“¡Ay, mis hijos! ¡Ay, mis hijoooos!”
Los que la han visto cuentan que flota sobre el agua o camina descalza por las calles solitarias. Si te acercas, su cara es horrible, con ojos vacíos de tanto llorar. Algunos dicen que si escuchas su llanto muy cerca, es señal de muerte o desgracia en la familia. Otros juran que La Llorona agarra a los niños que andan solos por la noche y se los lleva para siempre, creyendo que son suyos.
Hasta la fecha, en muchos pueblos y ciudades de México (y hasta en el suroeste de Estados Unidos) la gente sigue contando que la han visto. Especialmente en noches de luna llena, cerca del agua. Los abuelos aún les advierten a los chamacos:
“Si escuchas que alguien llora, no vayas. Es La Llorona buscando a sus hijos… y si no los encuentra, puede llevarte a ti.”
¿Tú te atreverías a salir solo de noche si escuchas un llanto cerca del río?