05/12/2015
Papis siglo veintiuno…y sus derechos?
Que las mujeres han ganado terreno en esta lucha por conseguir igualdad de derechos no es novedad. Está bien que así sea, pero no es esto lo que ahora me ocupa ni preocupa. Lo que sí es necesario es que los hombres nos reubiquemos en este nuevo contexto social. Ya no es el mismo tipo de familia como eran unas cuatro o cinco décadas atrás.
UNA PAREJA.
La mujer quiso y consiguió, dejar de ser solo ama de casa y salir a trabajar, por ende ya son los dos que dejan el hogar y cuando regresan de su jornada laboral, las tareas domésticas se comparten (o por lo menos debería ser así), ambos tienen derecho a volver cansado. El preparar la comida es una tema de a dos, poniéndose de acuerdo alternan el cocinar, levantar la mesa, lavar los platos, barrer, lavar la ropa (bah, hoy es cargar el lavarropas)…todas estas cosas que parecen sin importancia, son las que tienen que ver con lo cotidiano y estamos de acuerdo que es una tarea que nunca acaba, muy fatigante y nunca reconocida. Antes era así y punto. Él trabajaba y mantenía el hogar y ella tenía que mantener la casa limpia, esperarlo con la comida lista, con las camisas planchadas, y un montón de etcéteras más... Hasta que ellas dijeron, BASTA. Consiguiendo después de una larga lucha que hoy las cosas sean un poco más equitativas. Importante recordar que estamos hablando de las pequeñas grandes cosas que hacen a la convivencia. Lo bueno es que ahora podes probar, ensayar, antes de llegar al casamiento.
LLEGAN LOS HIJOS.
Con el avance de los derechos bien ganados del género femenino y una legislación que ha quedado totalmente obsoleta en este “mundo moderno”, el rol de papá y mamá también se ha igualado, para bien de todos, mamá, papá, hijo/s. Por una cuestión obvia la mujer pone su cuerpo, pero ya el embarazo se vive de a dos en todos los aspectos…ella deja de fumar, el también. Va a hacerse una ecografía, acompaña. Preparan la habitación, eligen la ropita, se ponen de acuerdo con el nombre. Hoy hasta se puede elegir cual apellido llevará. Llega el día tan esperado y juntos se internan, los varones somos la compañía perfecta para cuando llegan las contracciones, le damos la mano para que apriete y rasguñe todo lo que quiera, mientras nosotros miramos azorados lo valiente que son al soportar tamaño dolor… y seguimos a su lado. El asombro es mayor cuando nace el hijo, la emoción es indescriptible, toda la sala se inunda de amor. Un nuevo ser llega a este mundo. La vida de los dos ya nunca más será igual. Hoy padre y madre toman el rol de ayudar a crecer a ese hijo y, como mamá después de cuarenta días tiene que volver al trabajo, comienzan los “malabares con los horarios” pero lo que realmente cambió es que cuando por las noches se escucha el llanto del bebé, se alternan para ir en su ayuda, como así también el cambio de pañales, llevarlo a la guardería, bañarlo, pasearlo etc.; etc. Por suerte hoy, los papás estamos presentes tanto como la mamá y podemos disfrutar del crecimiento de nuestros niños. Todo se comparte, los dos trabajan, los dos disfrutan, los dos se hacen cargo del momento que viven, los dos se apoyan para que la convivencia sea feliz. Y ese niño tenga la mejor vida del mundo…
BOOOMM, SE PUDRIÓ TODO…
Si todo anda bien, todo anda bien. Joya. Pero vamos a imaginar que comiencen los problemas entre la pareja, vamos a imaginar que ambos se ponen de acuerdo y se separan. Aquí comienzan las injusticias, aquí comienza a perder derechos el padre, aquí nos damos cuenta que las mujeres ganaron terreno y nosotros la acompañamos y ayudamos para que todo sea más justo para ellas. Mientras tanto, nada hicimos por nosotros. Demostramos ser buenos seres humanos, comprensibles y le pusimos el hombro a sus reclamos. Pero cuando llega el momento de la separación…Se terminaron las igualdades. El que se queda con la casa que levantaron con el esfuerzo de los dos, es ella y él debe poner en un bolso muchos años de esfuerzo, de amor, de sueños, de comprensión, de marido y de buen papá, para tratar de que la vida sea mejor que la dejada atrás por decisión de ambos. Pero en ese bolso apenas si entra alguna ropa, una foto de los tiempos felices, y queda afuera la injusticia de desigualdad de derechos. La ley quedó totalmente obsoleta. Y con ello los padres deben marcharse dejando a los hijos con la mamá. POR QUÉ..? Si todo lo hicieron juntos, si pusieron el cincuenta por ciento de cada uno…Si desde el primer día estuvieron los dos. POR QUÉ se quedan con la mamá..? Y ni siquiera se discute. POR QUÉ? Como hay papás, hay mamás que no se merecen serlo. Pero igualmente la ley las ampara. Hay mamás que se sentaron y durmieron a pata ancha viendo como el papá moderno corría de un lado para el otro para darle lo mejor al hijo de ambos. Sin embargo ella se queda con el hijo. Hay mamás que su trabajo le exige estar muchas horas fuera de casa, y por suerte el papá tiene horarios muy flexibles o directamente trabaja en casa, en el momento de la separación el /los hijos quedan con ella. Siendo en este caso que los niños se criaron con el padre, el los cuidó, los alimentó, los bañó, los llevó a la escuela, les planchó la ropita, los educó y los amó…Sin embargo cuando los adultos se separan, los niños se quedan con mamá…Y el papá se tiene que ir desgarrado de dolor, le sacan la razón de su vida, tiene que aprender a pensar que nunca más en la vida podrá estar con los que más quiere. Y esto no es una críticas a las mamás. (aunque ellas ven lo que pasa y no dicen ni mu). Sino a los hombres que nunca hicieron nada para que esto cambie. Debemos aprender de ellas que consiguieron tanto como nosotros perdimos. Hagamos algo para que cambie esa ley en nuestra constitución. No todas las madres son merecedoras de esto. Hay padres que no se merecen tener que dejar atrás a sus hijos. Hagamos algo, por el bien de nosotros pero mucho más por la felicidad de nuestros niños. Ya no va más aquello de “madre hay una sola” también “PADRE HAY UNO SOLO “Esto no es una guerra de s**o, es un reclamo para que lo justo sea lo justo, que se haga justicia. Cada caso de separación de parejas es particular. Pero de ninguna manera acepto que, no importa qué ni cómo, los chicos siempre quedan con la mamá…Alguien debe pensar y hacer algo por los muchos buenos papás que no pueden vivir sin sus hijos. Estoy convencido que cuando esto cambie, habrá mucho menos separaciones. Cuánto puede vivir una buena mamá lejos de sus hijos de un día para el otro? Muy poco, casi nada. Igual que nosotros.
El marco legal tiene sus raíces en 1869, cuando se promulgó el Código Civil. Allí se estableció que los niños menores de 5 años debían quedar "siempre a cargo de la madre". En 1968, al modificarse el Código, se agregó que después de esa edad debían quedarse con el cónyuge declarado inocente en la separación (no existía la Ley de Divorcio). Finalmente, en 1987 se dictó la ley 23.515 que, en el artículo 206 establece una excepción: "quedarán a cargo de la madre, salvo causas graves que afecten el interés del menor", como por ejemplo maltrato o prostitución. Es aquí donde empieza la polémica. Daniel Rubín, abogado de ANUPA, una asociación de padres que defiende la tenencia compartida, sostiene: "Se trata de un arraigado prejuicio social. Se considera que los niños son de las madres, que la maternidad es superior como categoría para la crianza y se considera que el hombre sigue siendo primordialmente proveedor. De hecho, ante una separación, la mayoría de los hombres da como establecido que los niños se quedarán con la madre. Y también los abogados piensan, por defecto, así". Rubín además, cuestiona la ley: "Después de los dos años, la edad en la que un niño deja de ser amamantado, no hay ninguna razón científica que avale la prioridad de la madre hasta los cinco años como marca la ley".
¿Por qué la mayor parte de las sentencias sigue saliendo a favor de las madres? Carlos Romano, juez del tribunal de familia N° 1 de Morón, piensa: "Tal vez sea un coletazo del síndrome machista y de viejos estereotipos vinculados a la madre criadora y al hombre proveedor". Osvaldo Ortemberg, abogado de Familia, suma: "La regla sigue siendo que la madre es más apta que el padre para la crianza de los hijos menores: esa raíz no se cambió desde que se dictó el Código Civil hace casi 140 años. Esa norma es patriarcal".
Fuente: diario Clarín
Según estudios realizados por la Oficina de Censos del Gobierno de Estados Unidos, los papás que se quedan en casa, (stay-at-home dads) se han duplicado en la última década. En muchos países aumenta el número de papás que optan por empleos de tiempo flexible para trabajar desde el hogar o, que previo acuerdo y evaluación con sus parejas, deciden hacer pausa en sus carreras para ocuparse de la crianza de los hijos. En Europa y algunos países de Latinoamérica se han hecho estudios que miden el cambio del modo en que los nuevos papás se están vinculando con sus hijos. La tendencia es que los hombres están disfrutando con la experiencia de ser padres, se muestran muy cariñosos y están implicados al cien por ciento en la educación de sus hijos. Incluso se registra un porcentaje importante de papás que está de acuerdo en sacrificar su sueldo o su desarrollo profesional para dedicar más tiempo a sus familias.